El próximo 21 de marzo se celebra el Día Internacional de los Bosques, una jornada para reflexionar sobre el cuidado de estos ecosistemas y el papel fundamental  que juegan contra el cambio climático.
“El abandono de los montes está provocando que la madera que crece sea de mala calidad y los empresarios tienen que importar esta materia prima de otros países”, explica Isabel Mª Llorente, ingeniera forestal.
La crisis económica sigue siendo un lastre en nuestro país y nuestros bosques también están sufriendo las consecuencias. 
Muchas empresas dedicadas a la construcción de puertas, ventanas, suelos y estructuras de madera han tenido que echar el cierre. La consecuencia ha sido que la actividad de numerosos aserraderos cesase y con ello también el cuidado que éstos y los propietarios forestales procuraban de los montes al no generar ingresos.
“Es la pescadilla que se muerde la cola; a menor consumo de madera, más abandono de los montes, menos calidad de la madera, menos consumo de madera y así”, alerta Isabel Mª Llorente, ingeniera forestal y socia de Maderea, plataforma digital  para fomentar el mercado nacional de la madera y optimizar sus recursos.

Incendios y plagas 

Las principales consecuencias medioambientales del abandono de nuestros bosques son los incendios y la propagación de plagas de insectos. 
Un ejemplo son los fuegos que se produjeron el pasado diciembre en Asturias y que asolaron media región. “Aunque las causas son diversas, las grandes extensiones que ocupa el fuego y la rapidez con la que se extiende en muchos casos está asociado a que los montes no están cuidados adecuadamente y, por ejemplo, el matorral seco actúa como acelerante en los incendios”, comenta Llorente.
Por otro lado, desde Maderea nos advierten de que las plagas de insectos se están convirtiendo en todo un problema para muchas especies arbóreas. 
En la Casa de Campo de Madrid, el principal pulmón de la ciudad, se amontonan desde hace meses miles de pinos talados y afectados por una plaga de escolítidos, un destructor parásito que afecta principalmente a las coníferas, convirtiéndose en un foco de propagación y de riesgo medioambiental y sanitario. 
De hecho, la falta de actuación ante las plagas que amenazan nuestros bosques también está afectando a la economía del país.  
“Hoy en día vivimos una situación dramática por ejemplo con la plaga del Leptoglossus Occidentalis, ‘chinche americano de las piñas’, un insecto que se alimenta de los piñones cuando están madurando dentro de la piña y que ha producido que algunos pinares estén produciendo menos del 1% de piñón por kilo de piña recolectada. 
Con todo lo que ello supone económicamente y siendo España un país exportador de piñón”, sentencia la ingeniera forestal.
Para dar solución a este problema, Maderea concluye que es necesario aplicar un correcto plan de gestión, realizar limpiezas en el monte y mantener la superficie arbolada cuidada así como aprovechamientos forestales cuando la masa arbórea lo requiera.

Materia prima de mala calidad

La suciedad y el descuido de nuestros bosques también repercuten directamente en la calidad de la madera. “El abandono de los montes hace que si queremos recuperar al cabo de los años una explotación forestal, la madera que ha crecido es de mala calidad y por tanto no se vende y por consecuencia no se corta”, subrayan desde Maderea.
Esta situación está llevando a las empresas de la industria maderera a importar madera que realmente existe en España y que podría aprovecharse pero, debido a su baja calidad, se importa. “Como consecuencia el riesgo de incendios y perder el monte aumenta”, advierten.

Sobre Maderea

Este proyecto surge de la mano de Isabel María Llorente, ingeniero forestal y socia fundadora de Maderea. 
Con más de diez años de experiencia en el sector ha trabajado como directora técnica en la Federación Española de Industrias de la Madera. Además de esta experiencia que le sirvió para adquirir grandes conocimientos sobre el sector, trabajó también en una empresa de productos de biomasa y creó una consultora de medio ambiente junto a otros ingenieros forestales.
Durante esta dilatada trayectoria profesional en la industria de la madera Llorente se dio cuenta de la necesidad que tenían las empresas del sector para localizar y contactar con proveedores o productos. 
Así es como surge Maderea en septiembre de 2015 con el objetivo de fomentar el mercado de madera nacional y ayudar a las empresas del sector a optimizar sus servicios.


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