Una amplia zona montañosa de los Balcanes ubicada entre Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Albania y Macedonia es conocida con este nombre y precisamente así, "Blue Heart", ha sido bautizada la iniciativa para salvar los últimos ríos salvajes de Europa concentrados en esas regiones.

Yvon Chouinard, fundador de la empresa especializada en deportes al aire libre Patagonia, famoso por su pasión por el medio ambiente, ha lanzado esta campaña para proteger la región de los Balcanes contra la proposición de desarrollo de más de 3.000 proyectos hidroeléctricos, alertando a la comunidad internacional sobre un posible desastre medioambiental.

La empresa se ha unido a las ONGs -europeas y locales, lideradas por RiverWatch y Euronatur-,y las comunidades locales de Bosnia-Herzegovina, Albania y Macedonia para ejercer presión sobre los bancos y promotores extranjeros que aportarán más de 700 millones de euros con el fin de financiar proyectos de construcción de presas, según los datos del informe de Bankwatch. Una tercera parte de las presas y desvíos se han planificado dentro de áreas protegidas, incluidos 118 parques nacionales.

Este mismo mes la marca ha inaugurado una web donde incluye información sobre esta región ignorada y amenazada, incluye también el tráiler de "Blue Heart", un documental sobre la iniciativa que se estrenará en abril de 2018. Además en el portal se facilita la firma de la petición para detener la financiación de estos proyectos para proteger los ríos de la región y la fauna que depende de ellos.

David contra Goliat

Uno tras otro, los últimos ríos salvajes de Europa están cayendo, destruyendo la rica diversidad cultural, histórica y ecológica de la región a pesar de la fuerte resistencia local. Un ejemplo de ello son las mujeres del pueblo de Kruica (Bosnia-Herzegovina), que durante casi un año han realizaron una sentada día y noche como forma de protesta pacífica para proteger los ríos de sus comunidades y su única fuente de agua potable, soportando la violencia física de las autoridades.

"Son las mujeres las que se alzan contra estos proyectos hidroeléctricos puesto que los hombres podrían perder sus trabajos si protestaran, además supusieron que la policía no las atacaría. Ellas permanecen en la zona a pesar de la brutalidad y los cargos legales a los que se enfrentan, bloqueando el ingreso de la maquinaria", ha señalado Mihela Hladin Wolfe, directora de Iniciativas Ambientales de Patagonia.

Europa se ha comprometido al cambio energético que requiere luchar contra el cambio climático, acelerando la conversión del sector hacia las energías renovables, sin embargo, "las presas ponen en peligro todo, a diferencia de la energía eólica y solar, la energía hidroeléctrica provoca la extinción de especies, desplaza comunidades y contribuye al cambio climático. Nuevas investigaciones científicas que demuestran que las reservas creadas por las presas añaden al aire cada año cerca de mil millones de toneladas de equivalentes de dióxido de carbono, principalmente en forma de metano" ha reflexionado Yvon Chouinard, fundador de Patagonia, en un documento facilitado a EL MUNDO.



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