Oceana, la organización internacional dedicada a la conservación marina, pide a los países que forman parte de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas) que apoyen la inclusión de ocho especies de tiburones en su Anexo II. Entre el 13 y el 25 de marzo, países de todo el mundo se reúnen en Doha (Qatar) para celebrar la 15ª Conferencia de las Partes de CITES. Si la apoyan dos tercios de las 175 partes asistentes, la propuesta de proteger ocho especies de tiburones garantizaría el comercio sostenible de productos provenientes de estas especies.

Rebecca Greenberg, portavoz de la campaña de tiburones de Oceana Europa, comenta: "Los tiburones oceánicos son perseguidos por sus aletas, lo que lleva a especies como las cornudas o tiburones martillo a la extinción. Si no empezamos a regular cuidadosamente el comercio de esas especies, podríamos enfrentarnos a la desaparición de algunas de ellas."

Tal como demuestra Oceana en un nuevo informe, en 2008 se importaron casi 10.000 toneladas de aletas de tiburón en Hong Kong, el mayor mercado mundial de este producto. Las aletas procedían de 87 países y regiones de todo el mundo. Los principales exportadores de aletas de tiburón a Hong Kong son España, Singapur, Taiwán, Indonesia y los Emiratos Árabes Unidos. Greenberg añade: "Es importante destacar que muchos países, y concretamente algunos de las exportadoras más importantes de aletas, apoyan las propuestas de CITES con respecto a los tiburones.

Esto  demuestra la creciente concienciación que hay en todo el mundo sobre la necesidad de mantener las poblaciones de tiburón".

Aunque los tiburones a menudo se tienen por depredadores que devoran humanos, es realmente el apetito humano por los tiburones lo que altera nuestros océanos. Todos los años, se sacrifican hasta 73 millones de tiburones, esenciales para el equilibrio de los ecosistemas oceánicos, para convertirlos en sopa de aleta de tiburón.Esta popular sopa china puede costar 100 dólares el bol y su demanda aumenta cada vez más.

A causa de la gran demanda de sus aletas, se ha propuesto incluir en el Apéndice II de CITES  las siguientes seis especies: jaquetón oceánico, cornuda común, cornuda cruz, cornuda gigante, tiburón arenero y tiburón trozo. También se ha propuesto que se incluyan en el Apéndice II del CITES otras dos especies, el cailón y la mielga, particularmente a causa de la gran demanda de su carne, aunque sus aletas también están presentes en el comercio internacional.

La inclusión en el Apéndice II asegura que sólo se autorice el comercio internacional mediante permisos de exportación si el individuo ha sido capturado de manera legal y si la exportación no resulta perjudicial para la supervivencia de la especie.

Los tiburones son especialmente vulnerables a la sobreexplotación, pues su crecimiento es muy lento y viven muchos años. Además, su baja tasa de reproducción implica que las poblaciones se recuperan lentamente de la sobrepesca. La demanda de aletas de tiburón ya está diezmando las poblaciones de todo el mundo. Por ejemplo, la población del Atlántico Norte del jaquetón oceánico ha disminuido alrededor del 70% en la década de 1990 y la cornuda común, un 83% en Atlántico Noroeste desde la década de 1980.

La demanda de aletas de tiburón es tan grande y el interés por su carne tan pequeño que a menudo esto provoca el cercenamiento de aletas (shark finning), una práctica cruel y derrochadora que consiste en cortar las aletas del tiburón y devolver al agua el resto del animal.

Oceana actualmente cuenta con un equipo en Doha para impulsar un acuerdo sobre las propuestas relativas a los tiburones. Para leer el nuevo informe de Oceana sobre cómo el comercio de aletas de tiburón pone en peligro a las poblaciones de tiburones de todo el mundo, "El comercio internacional de aletas: Un peligro para las poblaciones de tiburones de todo el mundo", haga clic aquí.



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