Los participantes aprobaron un nuevo plan de conservación, cuyo objetivo es catalizar las iniciativas regionales para reducir las amenazas a los tiburones migratorios. Los Estados Signatarios acordaron también invitar a los representantes de la industria pesquera, las ONG y los científicos a aplicar el Plan de conservación.

En el marco del acuerdo, los países acordaron intercambiar información entre los organismos gubernamentales, las instituciones científicas, las organizaciones internacionales y las ONG. Mejorando la supervisión y la recopilación de datos se facilitará la evaluación de la estructura, las tendencias y la distribución de las poblaciones de tiburones, factores necesarios para formular medidas de conservación específicas.

El MdE sobre la conservación de los tiburones migratorios (2010) es el primer instrumento mundial dedicado a los tiburones migratorios y complementa un conjunto de acuerdos existentes sobre la fauna y flora silvestres y la pesca.

Dado que los tiburones migratorios cruzan los mares de alta mar y las aguas nacionales de los diferentes Estados, se requiere una colaboración más estrecha entre los países para hacer frente a la sobreexplotación de la pesca y otras amenazas.

Los tiburones están gravemente amenazados en todo el mundo. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha clasificado el 17% de más de 1000 especies como amenazadas, según los criterios de su "Lista roja". Las capturas de tiburones se realizan o bien intencionalmente o bien por captura incidental en prácticamente todos los tipos de pesca en todo el mundo.

El nuevo Plan de conservación de la pesca fomentará la investigación relacionada con las capturas incidentales y directas de tiburones, con el objetivo de garantizar que todas las capturas de tiburones sean sostenibles.

Cupos de captura

Los países subrayaron también que era necesario regular más estrechamente la captura incidental de tiburones en las artes de pesca. Los participantes en la reunión de Bonn acordaron alentar el establecimiento de cupos de captura para asegurar la utilización sostenible de las especies de tiburones seleccionadas así como de límites más estrictos para las especies de tiburones en peligro de extinción.

En el Plan de conservación se sugiere también que los tiburones deberían desembarcarse con las aletas adheridas, con el fin de impedir la práctica del "aleteo" (que consiste en cortar las aletas del tiburón y descartar el cuerpo echándolo al mar). El alto valor de las aletas ha creado un incentivo económico para el aleteo de tiburones pero, hasta la fecha, más de 60 naciones pesqueras, incluidos 27 Estados Miembros de la Unión Europea (UE), han prohibido esta práctica.



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