El Departamento de Medio Ambiente y Vivienda y la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos CRAM liberaron esta mañana tres de las doce pardelas que se rescataron el viernes, tras encontrarlas enganchadas en los anzuelos de palangre de superficie situado a un centenar de metros de la costa, en las inmediaciones de la Cala Montgó, en la Escala (Alto Empurdán).

Entre 70 y 80 aves marinas estaban enganchadas en los anzuelos del palangre. Veterinarios del CRAM, fundación con la que el Departamento de Medio Ambiente tiene acordado el rescate de especies marinas, y miembros de Salvamento Marítimo, lograron liberar nueve de ellas y rescataron una docena de aves heridas que fueron ingresadas al Centro de Recuperación.

El resto de ejemplares, más de cincuenta, perecieron ahogados. La mayoría pertenecían a dos especies muy amenazadas: la pardela mediterránea (Puffinus yelkouan) y la pardela balear (Puffinus mauretanicus). Mientras que la primera está clasificada como "Casi Amenazada" según la IUCN, la pardela balear está en peligro de extinción.

"La pardela balear está catalogada bajo la máxima categoría de amenaza, se encuentra en peligro crítico", afirma Ricard Gutiérrez, experto en fauna marina de la Dirección General de Medio Natural. Hay aproximadamente unas 2.000 parejas reproductoras en todo el mundo. A la liberación han asistido Ricard Gutiérrez y el jefe del Servicio de Protección de Fauna del Departamento de Medio Ambiente, Jordi Ruiz.

La pardela balear, como su nombre indica, es endémica de Baleares, nidifica en acantilados, islotes, cuevas y grietas, donde pasa la noche. Durante el día, están en el mar alimentándose, y a veces coinciden con la pardela mediterránea –añade el ornitólogo Carles Carboneras, experto en aves marinas.

La mortalidad de estas especies debido a los anzuelos de palangre es elevada y es una amenaza conocida. Los pájaros se quedan enganchados porque bajan a comerse los peces que hay en los anzuelos. El lugar donde las aves quedaron atrapadas es una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) cercana al parque natural de las islas Medas, por lo que se procederá a comprobar si el palangre cumplía con la normativa vigente.

Técnicos y veterinarios del CRAM y del Servicio de Protección de Fauna del Departamento de Medio Ambiente asistieron durante el fin de semana a tres pardelas mediterráneas y nueve baleares, que tenían los anzuelos clavados en zonas profundas del cuerpo. Uno de los pájaros murió a causa de las heridas. A los 10 restantes se les realizaron endoscopias, se observaron los anzuelos enganchados en el esófago y se decidió no intentar la extracción de los anzuelos por los riesgos derivados de la operación.

Se optó por tener a las aves en observación durante unos días, para valorar si los anzuelos podrán ser eliminados de forma natural. Tres de los ejemplares han podido ser liberados hoy y el resto se liberarán entre hoy y mañana. En estos momentos, las aves están activas y se les han habilitado unas piscinas especiales donde reciben alimento y medicación para prevenir infecciones.

Con la operación de rescate que se realizó el viernes, 15 ejemplares muertos fueron trasladados al Centro de Recuperación de Fauna de Torreferrussa del Departamento de Medio Ambiente, donde serán analizados para obtener más información sobre las especies.



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