Las conclusiones de está reunión serán trasladadas en forma de recomendaciones a la décima reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica que tendrá lugar en Nagoya (Japón), el próximo mes de octubre, y en la que se definirán nuevas visiones y metas para la biodiversidad en el horizonte 2020-2050.

El Comité Científico Asesor ha propuesto que se revise a fondo el actual Programa de Trabajo de biodiversidad costera y marina, con miras a su reformulación, prestando atención especial a la identificación de zonas de especial interés ecológico, la evaluación de los impactos y riesgos de las actividades no sostenibles sobre la biodiversidad marina y los efectos adversos del cambio climático.

Asimismo, los más de 500 expertos internacionales asistentes han establecido la necesidad de que se reconozca la utilidad de arbitrar instrumentos voluntarios y de mercado (certificación, compras verdes, gestión de la cadena de suministro) como medio para promover modelos de producción y consumo basados en un uso sostenible de la biodiversidad.

Cambio climático y biodiversidad

También se ha resaltado la importancia de avanzar hacia un marco de colaboración entre los tres convenios que emergieron de la Cumbre de Río en 1992: el de biodiversidad, el cambio climático y el de la lucha contra la desertificación; con el objetivo de aprovechar sinergias y mejorar la eficacia en el cumplimiento de sus objetivos.

En materia de biodiversidad agrícola, se prevé que la Conferencia de las Partes de Japón invite a los países signatarios del Convenio a incorporar los elementos relevantes del plan de trabajo en sus estrategias nacionales de biodiversidad y en otras políticas sectoriales.

Los expertos científicos han dado un impulso al cumplimiento de las metas del programa de trabajo en áreas protegidas para conseguir que, en 2015, exista a nivel global una red completa de áreas protegidas ecológicamente representativas, eficazmente gestionadas e integradas en la planificación territorial.

El Comité Científico Asesor ha propuesto que los objetivos y metas más allá de 2010 sean mensurables y realistas, al tiempo que ambiciosos, para lograr detener la pérdida de biodiversidad más allá de 2010.

Losa expertos allí reunidos han aportado su conocimiento para orientar el avance del trabajo del Convenio de Diversidad Biológica en relación con la biodiversidad en áreas de montaña, aguas continentales, biodiversidad marina y costera, biodiversidad agrícola y biocombustibles, biodiversidad forestal, biodiversidad de las tierras áridas y sub-áridas, especies exóticas invasoras, áreas protegidas y la Estrategia Global para la Conservación de Plantas.

Además, una parte importante de la reunión se ha centrado en las sinergias entre la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, así como en mecanismos e incentivos para promover un uso sostenible de la biodiversidad y la definición de objetivos e indicadores para el adecuado seguimiento del progreso alcanzado en relación a su conservación.

España, que ha tenido un papel especialmente activo en esta reunión, ha contribuido de manera decisiva a dar forma al contenido de algunas de las recomendaciones científicas que influirán en las líneas directrices de la agenda internacional en materia de biodiversidad en los próximos años.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de