España es uno de los países de Europa con mayor número de especies de aves en su territorio. Cada año, miles de turistas amantes de la ornitología visitan este país con el único propósito de avistar aves, contribuyendo además a generar riqueza y empleo en zonas rurales y espacios naturales protegidos. Y es que, por poner un ejemplo, tres cuartas partes de la población de avutardas del mundo y la mitad de los sisones del planeta se encuentran en España. El águila imperial ibérica o el urogallo cantábrico no se pueden contemplar en ninguna otra parte del mundo, y otras 13 especies más son de conservación prioritaria y, en muchos casos, están amenazadas de extinción: cinco de ellas (cuatro endémicas) se hallan en las Islas Canarias.

580 especies de aves diferentes

Hasta el momento se han contabilizado un total de 580 especies diferentes de aves en España, de las cuales 363 serían habituales (aquellas cuya presencia es más o menos regular, ya sea durante la época de cría, los pasos migratorios o la invernada, ya sea durante todo el año) y el resto, ocasionales.

De ellas, una cuarta parte se encuentran amenazadas o están en peligro de extinción según el Libro Rojo de las Aves publicado por SEO/BirdLife en 2004, lo que representa casi la mitad (el 45%) de todas las especies de nuestro país.

La destrucción y pérdida del hábitat constituye la mayor amenaza para las aves, aunque existen otros factores de riesgo como las molestias humanas (entre las que se engloban las actividades de ocio, excursionismo incontrolado o la circulación motorizada por caminos); los cambios en el medio agrícola (cultivos intensivos o campos abandonados); o las especies introducidas, que compiten y predan a las alóctonas. Otras amenazas vienen provocadas por la caza ilegal; la electrocución y colisión con tendidos eléctricos y aerogeneradores y el gran drama del uso ilegal del veneno.

Proyectos para la conservación

La Fundación Biodiversidad dedica especial atención a aquellas especies que están en una situación de peligro, como el águila imperial ibérica, el urogallo cantábrico, el quebrantahuesos o el alimoche.

El proyecto está cofinanciado al 50% por la Comisión Europea a través de los fondos LIFE+, y cuenta como socios con las Comunidades Autónomas de Asturias, Galicia, Cantabria y Castilla y León (a través de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León), con el Organismo Autónomo Parques Nacionales, con SEO/BirdLife y con la financiación de la Fundación Iberdrola, con la coordinación de la Fundación Biodiversidad.

Junto a SEO/BirdLife la Fundación Biodiversidad también contribuye a la preservación del águila imperial ibérica, una especie emblemática catalogada en Peligro de Extinción y que en el año 2001 contaba únicamente con una población de 152 parejas y en 2009 ya alcanzaba las 253 parejas. Esta especie habita exclusivamente en Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Madrid y Portugal. Ambas entidades, con la colaboración del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) y la Obra Social Caja Madrid, desarrollan el programa “Alzando el Vuelo”. Se trata de fomentar la custodia del territorio a través de medidas de gestión adecuadas del hábitat en fincas privadas, actuando de forma conjunta con los propietarios en la gestión y conservación; poner en marcha tareas de conservación y participación de las entidades locales, así como promover acciones de divulgación y sensibilización.

Entre los empeños de la Fundación Biodiversidad para contribuir a la conservación de las rapaces, destacan las actuaciones en torno al alimoche, junto a WWF/España. Entre ellas, la recientemente presentada página web “El viaje del alimoche”, un espacio online multimedia e interactivo, en el que los internautas pueden seguir el viaje migratorio de cuatro ejemplares, en su viaje de ida y vuelta de la Península Ibérica a África.

El quebrantahuesos es otra de las especies que cuenta con una Estrategia Nacional de Conservación, y a cuya preservación ayuda la Fundación Biodiversidad junto a la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos a través de los proyectos “Elaboración participativa de planes de recuperación del quebrantahuesos en la cordillera cantábrica”, “Seguimiento de la biodiversidad en espacios de montaña cantábricos de la Red Natura 2000 mediante la aplicación de SIG: análisis de la contribución de la ganadería extensiva a la biodiversidad” y “Acciones contempladas en la estrategia para la conservación del quebrantahuesos en España aplicadas en al Red Natura 2000 del norte peninsular”.

LIFE Indemares

Fundación Biodiversidad coordina el proyecto Life indemares "Inventario y designación de la Red Natura 2000 en Áreas marinas de España", que tiene por objeto conseguir la información científica suficiente para preservar amplias zonas del medio marino español a través de la designación de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Red Natura 2000. Una parte de las acciones se encamina a realizar censos de aves en campañas oceanográficas con un doble objetivo. Por un lado, estudiar la distribución y el comportamiento de las aves marinas a pequeña y mediana escala geográfica, así como su variación a lo largo de las estaciones, como información básica imprescindible para el desarrollo y el análisis de otras actuaciones incluidas en esta iniciativa como son las actividades humanas, el impacto de las pesquerías, la vigilancia y evaluación de impactos sobre aves marinas y mitigación de riesgos que, en último término, contribuirán al desarrollo y definición de directrices de gestión adecuadas en las futuras ZEPA marinas.

Estas acciones, que completan el proyecto LIFE desarrollado por SEO/BirdLife para la identificación de las Áreas de Importancia para las Aves (IBA en sus siglas en inglés) van permitiendo el trazado de mapas de distribución para las distintas especies de aves marinas en las aguas españolas, por periodos, destacando la relevancia de las zonas seleccionadas. También favorecerá la identificación de los factores que influyen sobre la distribución de las aves en cada zona, por especies y épocas; la evaluación de tendencias a lo largo de los años, así como del estado de conservación de cada zona en relación con las aves marinas.

Protección de los humedales

En cuanto a los humedales como fuente de vida de numerosas especies de aves, la Fundación Biodiversidad apoya sostenidamente acciones de formación y sensibilización. Merecen destacarse, especialmente las actividades que se realizan desde su Centro Español de Humedales (CEHUM). Este verano, en el campus de verano Gandía del Centro, se desarrolló un curso práctico de observación e identificación de aves, durante el cual los asistentes pudieron constatar la elevada diversidad en avifauna presente en zonas húmedas como la Marjal de la Sabor.

Durante este año 2010, el CEHUM puso en marcha, asimismo, sus primeras actuaciones con la creación de un corredor ecológico en la Marjal de Gandía. Este corredor ha permitido conectar las surgencias naturales del Ullal Gran o de l´Estany con el espacio marjaleño situado al otro lado de la carretera de la Sèquia del Rei y con otro espacio de gran valor ecológico en la región, como es el Pla de les Fonts. También se adquirieron las parcelas que constituyen este corredor, contiguas a los Ullals Gran y de la Perla, ahora de titularidad pública y donde se encuentra ubicada la sede del CEHUM. De esta forma, se va logrando dar continuidad al espacio, conectando terrenos de gran valor ecológico, previamente aislados entre sí.

Es preciso destacar también el proyecto LIFE + “Acciones para la lucha contra el uso ilegal del veneno” coordinado por SEO/BirdLife y apoyado por la Fundación Biodiversidad para complementar las políticas estatales y autonómicas de lucha contra el veneno, y que busca erradicar el uso de cebos envenenados para el control de depredadores, que afecta críticamente a especies protegidas y amenazadas.

Fundación MIGRES

Además, la Fundación desarrolla proyectos diversos de conservación del alcaudón chico, participa en actuaciones de cría en cautividad del milano real, ha colaborado en la construcción de puntos de alimentación suplementaria para grandes necrófagos, en proyectos para la mejor gestión de la caza, el control biológico del topillo campesino y de rehabilitación de fauna salvaje y otros relacionados con la perdiz roja.

Por último, participa también en la curiosa e interesante iniciativa de la Fundación MIGRES, para el estudio de la migración nocturna de las aves en la Península Ibérica, Baleares y Canarias mediante observación del disco lunar. El proyecto se basa en la técnica conocida como “moonwatching” y se funciona a través de una red de voluntarios que observan la luna durante los plenilunios, en los periodos de paso migratorio en primavera (febrero a mayo) y otoño (julio a noviembre). A partir de esa información, es posible trazar rutas migratorias nocturnas aproximadas y cuantificar la magnitud de las aves en tránsito.



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