El parque natural Monte Aloia viene de albergar esta semana una Junta Consultiva en la que participó la directora general de Conservación de la Naturaleza, Verónica Tellado, con el fin de realizar un balance de las actividades de gestión de este espacio a lo largo de este año.

En este año la Dirección General de Conservación de la Naturaleza continuó impulsando las actuaciones silvícolas de mejora de la biodiversidad del espacio, como es el caso de la eliminación de especies invasoras, y se prestó especial atención al mantenimiento de infraestructuras en general.

El parque natural Monte Aloia está situado en el ayuntamiento de Tui (Pontevedra), con una superficie total de 746 ha. Fue declarado Sitio Natural de Interés Nacional en 1935, incluyendo el contorno del Alto de San Xiao, protección que se ampliaría posteriormente con la declaración por reclasificación y ampliación superficial de Parque Natural mediante Real Decreto en el año 1978, convirtiéndose de este modo en el primer espacio con esta categoría de protección en Galicia.

El Plan Rector de Uso y Gestión en el parque Aloia contempla seis líneas de acción:

• Garantizar la conservación de la biodiversidad y de los componentes culturales del parque.
• Compaginar el aprovechamiento forestal con la regulación de los valores naturales del espacio.
• Gestión del uso público.
• Mejora y conocimiento sobre los elementos de la biodiversidad del parque natural.
• Conservar y ordenar los usos de las infraestructuras existentes en el parque natural.
• Mantener y mejorar el funcionamiento del espacio.

Vocación forestal

La vocación de este parque natural es básicamente forestal. La especie que predomina y que, por lo tanto, es objeto principal del Plan de Ordenación Forestal iniciado en 1996, es el pino del país. El total de especies arbóreas en el Monte Aloia asciende hasta el día de hoy a 530, pertenecientes a 329 géneros.

El Plan de Ordenación Forestal, diseñado teniendo en cuenta el carácter del Monte Aloia de espacio natural protegido, hace compatible la necesidad de la conservación del medio natural con el uso público y el desarrollo económico de la zona. El pino del país se utilizó en la repoblación del Monte Aloia junto con el pino silvestre y el radiata. Se crearon también filas de algunas otras exóticas como el cedro, el ciprés de Lawson o la criptomeria. En el Aloia es también posible encontrar especies autóctonas propias de la vegetación del bajo Miño como robles, alcornoques, castaños, abedules, y en las orillas de los riachuelos abedules y sauces, que son objeto de actuaciones continuadas de recuperación.

El Parque Natural, además de diferentes áreas recreativas, cuenta con el Centro de Visitantes e Interpretación, que recoge de forma interpretativa e interactiva información sobre sus valores paisajísticos, naturales, geomorfológicos, históricos, etnográficos y productivos.

Cinco rutas autoguiadas y una senda botánica ayudan al visitante a conocer con detalle el espacio protegido. Un importante número de visitantes, tanto del contorno como de fuera del Monte Aloia, asociaciones y una creciente cantidad de grupos escolares se aprovechan diariamente del indudable valor lúdico y más educativo de este espacio, buen representante de los sistemas forestales del bajo Miño.

El Monte Aloia, además de los distintos árboles ya indicados, representa un refugio para especies comunes como el conejo, corzo, aves rapaces y anfibios. 



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