La vida salvaje de las Islas Galápagos podría desaparecer

Las Islas Galápagos son un archipiélago de islas a 972 kilómetros de Ecuador, descubiertas por pura casualidad en 1535 cuando un barco que llevaba al obispo de Panamá, Tomás de Berlanga, se perdió en una tormenta. Son famosas porque en su fauna y flora se basó Darwin para escribir su famoso libro "El origen de las especies". Pues bien, como te puedes imaginar, con el paso de los años, ya en el siglo XX estás islas se convirtieron en un destino turístico muy demandado y comenzaron a tener una población autóctona importante.

La UNESCO declaró estas islas como Reserva de la Biosfera en 1985 y automáticamente dada su situación la añadió a la lista de Patrimonio de la Humanidad en peligro. Entonces llega una de esas situaciones de las que muchos gobiernos deberían tomar nota. En 1998, Ecuador promulga una ley llamada: Ley de Régimen Especial para la Conservación y Desarrollo Sustentable de la Provincia de Galápagos.

¿Qué estableció esa ley?

  • Creó la figura del Administrador del archipiélago, quien no responde ante nadie de su gestión, ni siquiera ante el presidente del gobierno ecuatoriano. Pensarás que como es un cargo político, tiene truco. Pues no. Resulta que esta persona es propuesta por el gobierno ecuatoriano, pero tiene que ser aprobada por una serie de organismos medioambientales internacionales.
  • Las islas se financian de forma autónoma con el turismo, con lo que no dependen de ningún tipo de financiación externa. Esto implica que no rinden cuentas ante nadie externo al archipiélago.
  • El objetivo del Administrador y los Rangers del parque es asegurar la conservación de la riqueza biológica del parque. Y pueden usar cualquier herramienta al respecto. Ellos hacen las normas y son de obligado cumplimiento (puedes ir a la cárcel, sí).

Camino a seguir en estas islas 

  • Las islas tienen dos aeropuertos con unas rutas de llegada y salida para las aeronaves estudiadas para tener el menor impacto posible en los animales.
  • En las islas solo hay unos caminos marcados para caminar por ellas. Nadie puede caminar por fuera.
  • La fauna no autóctona que fue introducida por los humanos y estaba poniendo en peligro a la fauna y flora local ha sido exterminada. A veces incluso a tiros.
  • Solo se permite un número de personas fijo en las distintas localizaciones del parque, donde se hace un número fijo de actividades al día, las cuales que se calendarizan con un año de antelación.
  • Han dividido las islas en dos zonas. Cada seis meses se visita una de las zonas, dejando la otra sin turismo. De nuevo para que los animales no se agobien con la presencia humana.
  • Solo actúan para mitigar cualquier acción humana que haya puesto en peligro a alguna especie. No para evitar extinciones naturales.



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