El Consejo de Gobierno de la Junta aprobó ayer la declaración de las Zonas de Especial Protección Para las Aves (Zepas) de «Campiñas de Sevilla» y «Alto Guadiato» (Córdoba), unos territorios que acogen a la práctica totalidad de las especies esteparias del occidente de Andalucía.

Con las dos nuevas Zepas, incluidas en la «Red Natura 2000», son ya 64 los enclaves andaluces que cuentan con esta figura europea de conservación de hábitat, cuya superficie total alcanza los 1,64 millones de hectáreas en la comunidad autónoma.

En declaraciones a Europa Press, la directora general de Gestión del Medio Natural de la Consejería de Medio Ambiente, Marina Martín, calificó el decreto de «pionero, vanguardista y sin precedentes» en el marco de los espacio naturales protegidos porque, según explicó, su objetivo es «la conservación de las aves esteparias» en las comarcas reseñadas, «las más importantes de Andalucía por número de este tipo de especies y también de aves rapaces como el buitre aleonado», precisó.

En este sentido, explicó que la declaración se concretará en una serie de medidas de fomento, «que aparecen en el artículo 15», según las cuales «se intentará compatibilizar la conservación de esa zona con el desarrollo sostenible de la comarca, se introducirán medidas agroambientales de aplicación en el sistema agrario y se ofrecerán ayudas de conservación de la biodiversidad y otras para la elaboración de planes integrales», relató.

Además, añadió que «se impulsará la marca de calidad de los productos de la comarca y se destinarán ayudas para favorecer su penetración en el mercado».

La campiña cerealista de Sevilla, de 35.735 hectáreas de extensión, constituye el área más significativa de las poblaciones de avutardas del valle del Guadalquivir, con casi un centenar de ejemplares reproductores sobre un total de entre 350 y 360 en Andalucía.

Repartida entre los términos municipales de Écija, La Lantejuela, Marchena y Osuna, la zona alberga colonias reproductoras de sisones, cernícalos primillas, aguiluchos cenizos y alcavaranes, alcanzando éstos últimos sus mayores densidades en la región. El territorio delimitado incluye, además, el Complejo Endorreico de la Lantejuela, que ya estaba declarado Zepa por su importancia para las aves acuáticas.

Por su parte, el Alto Guadiato, en el norte de la provincia de Córdoba, contará con una zona protegida de 33.930 hectáreas en los términos municipales de Los Blázquez, Fuente Obejuna, La Granjuela y Valsequillo.

Este territorio de cultivos cerealistas y pastizales adehesados sirve de hábitat a numerosas especies de aves esteparias, entre las que también destaca la avutarda, con una población reproductora de entre 85 y 100 ejemplares; el sisón, con una de sus mayores densidades en Andalucía; el cernícalo primilla y el aguilucho cenizo.

Asimismo, nidifican en el Alto Guadiato aves como la carraca, el gorrión moruno, el águila real, el águila perdicera y el elanio azul, al tiempo que la grulla encuentra aquí su principal lugar de invernada en la región, con censos que superan los 5.000 individuos en algunos años.

Mantenimiento de las prácticas agrícolas y ganaderas

El régimen de protección acordado para las campiñas sevillanas y el Alto Guadiato incluye medidas dirigidas fundamentalmente a mantener las prácticas agrícolas, ganaderas y forestales sostenibles; mejorar la rentabilidad de los aprovechamientos extensivos tradicionales, y evitar la fragmentación de los hábitat.

Tanto la aplicación de estas medidas como la ordenación de los aprovechamientos agroganaderos y forestales se basará en una delimitación de las áreas más sensibles para la conservación de las aves en sus distintos aspectos de apareamiento, nidificación y cría.



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