Orca
Orca, la “ballena asesina”

El pleno del Parlamento Europeo aprobó un informe en el que los eurodiputados se muestran a favor de prohibir el comercio internacional de productos derivados de las ballenas y mantener la suspensión de la caza comercial de estos cetáceos, en vigor desde 1986. Sin embargo, la caza comercial de ballenas se sigue produciendo dado que no todos los miembros de la Comisión Ballenera Internacional han suscrito la moratoria.

Los miembros de la Eurocámara también quieren que se ponga fin a la caza de ballenas “por razones científicas” , que actualmente no está cubierta por la moratoria en vigor gracias a un sistema de permisos especiales que expiden los Estados que llevan a cabo la investigación.

Los eurodiputados has solicitado que la pesca tradicional de subsistencia se limite y respete las cuotas de establecidas por el Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional.

Elspeth Attwoll, eurodiputado británico liberal y autor del informe, recuerda que un 25% de las especies de cetáceos está amenazada, nueve de las cuáles figuran en la lista de especies en peligro de extinción y reconoce que, aunque algunas poblaciones de ballenas han experimentado una cierta recuperación desde la introducción de la moratoria, otras especies no lo han conseguido y tampoco se conoce su capacidad para adaptarse a hábitat cambiantes.

“Santuarios” anti-caza

El informe ha sido aprobado con 626 votos a favor 12 en contra y 19 abstenciones y apoya la creación de zonas marinas de protección especial garantizada, “santuarios en los que se prohíba indefinidamente cualquier tipo de caza de ballenas”.

Los eurodiputados reclaman también el empleo de artes de pesca más selectivos que permitan evitar capturas accesorias de otras especies, especialmente de cetáceos.

Mayor implicación de los países miembros

Además, el informe pide la protección de los cetáceos ante problemas como el cambio climático, la contaminación, las colisiones con buques, el uso de artes de pesca más dañinas, la contaminación sonora. Asimismo, instan a la Comisión Europea a presentar propuestas para contrarrestar estas amenazas en aguas comunitarias y a definir un marco comunitario para regular la práctica de observación de ballenas.

Por ello, reclaman un amplio acuerdo para fomentar la conservación de las ballenas y piden mayor implicación de los Estados miembros y la Comisión Europea.



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