Red Natura 2000

Los espacios de la Red Natura 2000 no son sólo paraísos de biodiversidad, también atesoran vestigios históricos de supervivencia humana, de emigración y de pueblos que sin quererlo tuvieron un protagonismo claro en su conservación. En el Pirineo navarro y aragonés se habla de las Golondrinas, valientes y resueltas mujeres de los valles que entre finales del siglo XIX y principios del XX abanderaron un movimiento migratorio sin precedentes.

Apodadas así por su negro atuendo y porque sus desplazamientos se enmarcaban entre otoño y primavera, estas mujeres, en su mayoría solteras, se vieron obligadas a buscar sustento para sus humildes familias en la floreciente industria alpargatera de Mauleón, en Francia. Para ello cruzaban a pie de una vertiente a otra del Pirineo a través del valle de Belagua y se adentraban en el país vecino por la zona más sencilla, el collado de Arrakogoiti, ayudadas por un guía local, una travesía en la que empleaban cuatro jornadas enteras.

Su periplo sirvió para vertebrar los valles y para unir culturas, pueblos y corazones, porque muchas de estas mujeres, procedentes de los valles de Roncal, Salazar y Ansó, encontraron el amor en tierras francesas. Julia es hija de Leocrisia, una de las Golondrinas; reivindica la memoria de su madre y de todas aquellas jóvenes ávidas de aventura que "no dudaron en buscar su oportunidad lejos de sus hogares".

"Aquí la población fue disminuyendo y las mujeres en su casa no buscaban trabajos alternativos", ha relatado a Efe, pero ellas "sí los buscaron, fueron valientes y se animaron a cruzar la frontera en busca de una salida que les daba juego para cinco o seis meses". Salían de sus pueblos en otoño y pasaban todo el invierno trabajando en las fábricas de alpargatas francesas, para regresar en primavera "cargadas de mercancías, como ropa de cama, vajillas o café, ya que el franco francés no tenía salida en España".

Sin embargo, ha continuado Julia, "no era un trabajo duro y ellas lo esperaban con ilusión, porque significaba que al fin podían salir de casa, eran bien recibidas y nunca se sentían solas". Julia lamenta "haber dejado escapar" multitud de relatos de su madre y por eso valora iniciativas como la que llevó a Patricia Viscarret, una joven muy unida familiarmente al vecino pueblo de Roncal, montañera de pasión y profesión, a plantear a sus clientes una ruta en memoria de las Golondrinas.

Con un recorrido circular por espacios de la Red Natura 2000 -los mismos que recorrían a pie hace más de cien años- la empresa de turismo deportivo Nive propone a los amantes de la montaña conocer y disfrutar esos senderos.



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