Este estudio internacional se encuentra dentro del proyecto Salmon Track, e incluye campañas de marcado del pescado. Iniciado en el 2006, participan organismos de Canadá, Reino Unido, Irlanda, Islandia, Noruega y Dinamarca, desde donde realizan las campañas de marcado del pescado.

La consellería de Medio Ambiente, a través de la dirección general de la Conservación de la Naturaleza, se encargó del marcado de salmones en los ríos gallegos para el proyecto Salmon Track. La mediación del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC posibilitó la concesión del permiso para realizar el marcado, cuyo interés radica en que las poblaciones gallegas son las que se encuentran más al sur del área de distribución europea de la especie.

Las labores fueron realizadas en la piscifactoría de Carballedo (Cotobade, Pontevedra), donde la consellería dirigida por Agustín Hernández desarrolla gran parte del programa de conservación de la especie en el Atlántico. En el Centro Ictioxénico de Carballedo se marcaron siete hembras de salmón “zancadas” (ya deshuevadas), capturadas en la estación de Bora en el río Lérez, para posteriormente ser sueltas en el Raxó (Ría de Pontevedra).

El pasado 12 de marzo, Kim Aarestrup, investigador perteneciente al National Institute of Aquatic se desplazó hasta Galicia para completar el programa de marcado de salmones.

Marcado del salmón

Las sofisticadas marcas utilizadas para el marcado del salmón son las denominadas PSAT (Pop-up Satellite Archival Tags), que se encargan de almacenar, a través del sistema europeo data logger, la información sobre el medio (temperatura y profundidad) y la posición geográfica con una frecuencia determinada.

La transmisión de los datos a los satélites se realiza gracias al sistema denominado “Pop-Up”. Este sistema hace que una parte de la marca se suelte a los 6 meses de ser puesta en el pescado, permitiendo transmitir la información almacenada al satélite, por medio de una antena que sale del agua, y obteniendo unos meses después interesantes datos sobre la migración de los salmones gallegos.

La migración del salmón, a diferencia de lo que ocurre en estudios realizados en aves o vertebrados terrestres, resulta muy difícil de conocer mediante marcado con GPS, debido la que el agua, tanto dulce cómo salada, inhíbe la transmisión de la posición geográfica a los satélites.

Esta colaboración con los organismos de investigación en pescados migratorios esperara seguir en años próximos mediante un estudio de la supervivencia de los salmones esguins (juveniles que van al mar tras 1 al 2 años de vida fluvial), tanto en el río como en las rías.



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