La UICN impulsa una suspensión cautelar de capturas

El atún rojo, una especie sobreexplotada al borde de colapso, deberá ser protegido en el Mediterráneo. Así lo acordó ayer la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que pide la suspensión cautelar de la pesquería de esta especie cuando los gobiernos no presentan planes de recuperación adecuados a la normativa internacional.

La UICN recomienda en una moción la creación de áreas protegidas para las zonas de cría del atún rojo en el mar Balear, el Mediterráneo central y el oriental. “Por primera vez, españoles y japoneses se han unido a una mayoría de países para proponer el cierre de la pesca del atún”, se felicitó el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que lideró esta iniciativa juntamente con grupos ecologistas y el gobierno balear.

La moción reclama la suspensión de la pesca de atún rojo en el Atlántico este y en el Mediterráneo mientras estas capturas no se adecuen a los planes de recuperación. Asimismo exige que la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Cicaa) apruebe un nuevo plan de recuperación del atún basándose en datos científicos y establezca un drástico recorte de las cuotas de pesca y de la capacidad de la flota. “Ha sido el mayor éxito de los grupos conservacionistas de los últimos años”, declaró Sergi Tudela, responsable de pesquerías en el Mediterráneo de WWF, quien elogió el cambio de postura del Gobierno español. “Esperamos que sea un verdadero punto de inflexión en la política pesquera”, dijo Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción.



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