Cuatro de ellos fueron detenidos en Pontevedra, tres en Madrid y cuatro en Vizcaya. Se les imputan delitos por daños, allanamiento de domicilio de persona jurídica, amenazas, descubrimiento y revelación de secretos, relativos a la protección de la flora y la fauna y asociación ilícita.

En los doce registros domiciliarios que se han practicado se ha intervenido documentación relacionada con el Movimiento Antisistema, material utilizado en las acciones delictivas (planos y fotos con ubicación de explotaciones, transmisiones, microcámaras, plantillas para elaborar anónimos, focos, pasamontañas, grabaciones de sabotajes, etc), así como abundante soporte informático pendiente de analizar.

Los detenidos fueron trasladados a Santiago de Compostela (A Coruña) para su puesta a disposición del Juzgado que entiende del caso. Tras la toma de manifestación en sede policial ha podido quedar esclarecida su presunta participación en varios hechos delictivos.

Hechos delictivos que se les imputan

  • Incursión con violencia en granjas de visones ubicadas en las comunidades autónomas de Galicia, Aragón, Castilla León, Madrid y Valencia, a las que han ocasionado daños por encima de los dos millones de euros, entre ellos la suelta de 16.150 visones en tres granjas de A Coruña.
  • Sabotajes contra el Campeonato Nacional de la Caza del Zorro.
  • Incendio y daños cometidos en algunas Plazas de Toros.
  • Daños y profanación de monumentos relacionados con personajes taurinos (tumba de Julio Robles).
  • Daños contra sedes de laboratorios y amenazas al ámbito personal de sus gestores.
  • Amenazas a titulares de explotaciones de animales.
  • Daños contra establecimientos peleteros, armerías, circos, zoos y otras empresas con alguna relación con la explotación animal.

El Frente de Liberación Animal

El grupo desmantelado, que actúa en nuestro país bajo las siglas Frente de Liberación Animal (FLA), sigue las pautas de su referente internacional, el ALF, que cuenta con una dilatada trayectoria de actividad radical y delictiva en países europeos y sobre todo en Estados Unidos.

En este último caso, las Autoridades estadounidenses conceptúan el fenómeno del ecologismo radical como “ecoterrorismo” por la gravedad de los delitos cometidos, ya que en algunas de las acciones que llevan a cabo los miembros de este movimiento llegan a utilizar artefactos explosivos e incendiarios.

Algunos de estos delitos los cometen mediante amenazas y daños personales contra empresarios y trabajadores de laboratorios farmacéuticos, así como coacciones y extorsión a éstos mediante la difusión de falsos rumores sobre supuesta adulteración de medicamentos.

Se trata de la primera operación desarrollada en España en este ámbito, que se enmarca entre las impulsadas por el grupo ARE (Animal Rights Extremism) de la agencia EUROPOL.



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