El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) es la principal puerta de entrada y salida para el comercio ilegal de flora y fauna en el país. Entre las especies animales que más se trafican se encuentran tortugas, monos, loros, guacamayas, pericos, tarántulas, mariposas, cocodrilos, serpientes, anfibios y hasta tigres y leones, así como pieles de jaguares y ocelotes.

 La mayoría de los ejemplares tienen como destino Estados Unidos, Rusia, Alemania, Malasia, China, Japón, Argentina, Brasil y Colombia.

 El tráfico de especies deja cuantiosas ganancias económicas, ya que los ejemplares mexicanos tienen un costo en el mercado local de entre 6 mil y 45 mil pesos. En el mercado internacional se llegan a vender hasta en 500 y 600 mil pesos, como los ciervos.

 Otra especie muy solicitada es la guacamaya verde, que se cotiza en 3 mil pesos y su precio de reventa llega hasta 400 mil; el loro de cabeza amarilla se vende en mil pesos y su costo en otros países es de 300 mil; el tucán pecho amarillo, 500 mil, y se vende en 600 mil. Un mono araña se cotiza fuera del país hasta en 150 mil pesos. 

 Marisol Vega, agente del Ministerio Público de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Contra el Ambiente y Previstos en Leyes Especiales (Ueidaple), de la Procuraduría General de la República, comenta que hay extranjeros que arriban al AICM exclusivamente para dejar y/o llevarse animales de varias especies.

 Dice que los ejemplares que más entran al país desde diversas entidades son aves y mamíferos de Sudamérica, como monos titis de talla pequeña, fáciles de trasladar y que pueden ocultarse en equipajes, cilindros de rollos de papel, refractarios e incluso debajo de la ropa.

 De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el tráfico ilegal de vida silvestre es considerado por la Interpol como el tercer negocio ilícito más importante del mundo, después del de las armas y el narcotráfico.

 Para la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) el mercado ilegal de mascotas es uno de los principales factores que contribuyen a la extinción de especies en su hábitat natural. En los países en vías de desarrollo es común la venta de animales silvestres tanto para el mercado local como para exportación.

De 2013 a la fecha, la Profepa ha realizado unos 556 operativos en todo el país a fin de combatir el tráfico ilegal de fauna y flora, lo que permitió el aseguramiento de 4 mil 665 ejemplares de vida silvestre. Además, se pusieron a disposición del Ministerio Público Federal a 87 personas por la presunta comisión de delito ambiental.

En Tráfico ilegal de especies silvestres y susimpactos, documento elaborado por la Semarnat, Profepa, el Instituto Nacional de Ecología, entre otras dependencias, se señala que México es un importante punto de tránsito para el contrabando de animales a Estados Unidos.

Menciona, asimismo, que el terrirorio mexicano alberga 10 por ciento de las especies del planeta y que ocupa el primer lugar en reptiles (50 por ciento endémicas), el segundo sitio en mamíferos, tercero en plantas, cuarto en anfíbios y décimo en aves.

Concluye que México es una de las cinco naciones con mayor diversidad de vida silvestre. Sin embargo, su vecindad con Estados Unidos –principal importador y exportador de plantas y animales–, ha deteriorado seriamente la diversidad de flora y fauna mexicana, que se trafica principalmente desde el AICM



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