A través de dos proyectos de investigación, desde el grupo de Tecnología de la Producción Animal, el profesor Luis Ángel Zarazaga dirige una línea de trabajo por la cual pretende realizar una radiografía completa de la reproducción del sector caprino. Una iniciativa novedosa en España y que busca desmentir las creencias tradicionales a este respecto, así como dar un poco más de luz a la bibliografía internacional, contradictoria en algunos aspectos de esta materia

Según comenta Luis Ángel Zarazaga, el estudio de las características reproductivas de la especie caprina se inició en el grupo de investigación mediante un proyecto financiado por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) en 2001. A través de éste, que tuvo como principal objetivo una raza andaluza en peligro de extinción, la Payoya, los científicos de la Onubense demostraron que, al contrario de lo que se pensaba hasta el momento, tanto la hembra como el macho presentan una estacionalidad reproductiva muy marcada. "El animal pare cuando se dan las mejores condiciones para que sobrevivan las crías", señala el investigador, quien fija el periodo de celo entre los meses de septiembre y enero, para que las crías nazcan en primavera, el momento más propicio para la cría, "lo cual condiciona la producción de carne y leche, así como sus precios".

Con relación a esto se enmarcan dos de los proyectos dirigidos por Zarazaga, ambos financiados por el Ministerio de Educación y Ciencia, encaminados a estudiar, desde un enfoque práctico, la utilización de fotoperiodo, melatonina y efecto macho para la mejora de los parámetros reproductivos de caprinos, mientras que, con intención más teórica, los investigadores de la Onubense analizan los mecanismos implicados en la estacionalidad reproductiva de caprinos mediterráneos, un sector nunca antes analizado desde un punto de vista científico.

Para el primer proyecto de investigación, el grupo de la Universidad de Huelva (UHU) trabaja de forma directa con CEVA, una empresa farmacéutica que incluye en su oferta un método hormonal consistente en implantes de melatonina, sistema hoy por hoy ampliamente utilizado en ovinos para el control de la actividad reproductiva. "A través de nuestro estudio queremos ver si este método, con éxito en la oveja, funciona bien o no con las cabras", además de "establecer un protocolo de uso para aconsejar a los ganaderos según su sistema de explotación para usar la hormona", señala el responsable del proyecto. En este sentido, los distintos experimentos realizados hasta ahora reflejan un buen funcionamiento de la melatonina incluso en situaciones en las que, en primera instancia, no se plantea aconsejable utilizarla. Según los científicos de la Universidad de Huelva, con el tratamiento hormonal se obtiene entre un 10 y un 15 por ciento más de partos como mínimo, lo cual, bajo el punto de vista de Zarazaga, compensa económicamente el precio de los implantes de melatonina. "Hormona", añade el investigador, "que se sitúa dentro de un pequeño grupo de las usadas en control reproductivo que se pueden considerar como naturales". Un trabajo para el que, además de sus propios animales, cuentan con la colaboración la sociedad andaluza OVIPOR, que favorece a nivel de campo la relación entre los investigadores y los ganaderos de cara a aplicar los experimentos y ver qué resultados se están obteniendo.

Estudio de base

Por otro lado, los científicos encabezados Luis Ángel Zarazaga están actualmente inmersos en un análisis básico de la reproducción en caprinos. Un proyecto que se plantea pionero en esta especie y que trabaja en dar una explicación sobre su estacionalidad reproductiva desde un punto de vista neuroendocrino. Para alcanzar este fin, los investigadores están estudiando los neurotransmisores que, en el caso de las ovejas, están implicados en el control de la estacionalidad. "Queremos ver si estos mismos neurotransmisores funcionan de manera similar o no en las cabras , señala el responsable, quien destaca ante los primeros resultados una diferencia razonable entre ambas especies".

Una de las técnicas que los investigadores están utilizando para tal fin es el control de horas de luz con el objetivo de analizar el comportamiento de la hormona LH, implicada directamente en la reproducción. En días más cortos la secreción de LH aumenta, mientras que en días largos disminuye. Sin embargo, el control mediante fotoperiodo plantea limitaciones ya que, según los análisis realizados sobre la respuesta de las cabras a demasiados días cortos o largos, se llega a producir fotorefractariedad, es decir, el animal se cansa y puede segregar, por ejemplo, más LH pese a estar sometido a largos periodos de luz. En esta línea, los científicos de la UHU investigan la posibilidad de control de la secreción de la hormona de manera artificial, comprobando mediante la activación o paralización mediante fármacos de determinados neurotransmisores, si se estimula o inhibe el LH.



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