Situación alarmante

El declive de las especies migratorias que crían en Europa y pasan en el invierno en el África subsahariana es alarmante. Un estudio publicado en el último número de la revista Science señala la urgencia de activar acciones de conservación para frenar las principales amenazas que sufren especies como la tórtola europea o  los alcaudones, que crían en España. Entre los principales riesgos, los investigadores señalan el cambio climático, la degradación de hábitat y la caza ilegal, responsable de la muerte o captura ilícita –según el estudio- de entre 11 y 36 millones de aves cada año, una presión que está colapsando poblaciones de especies comunes y también rarezas.

El estudio, liderado por Franz Bairlein, científico del Instituto de Investigación de la Avifauna (Wilhelmshaven, Alemania), expone y recopila información sobre la rápida disminución de las poblaciones de aves migradoras transaharianas en comparación con especies que son sedentarias o migradoras de corta distancia que invernan en Europa. Procesos parecidos se están dando en las aves migratorias de larga distancia de Norteamérica por lo que, a juicio de SEO/BirdLife, se trata de un problema de conservación a nivel global.

El problema de la captura y caza ilegal

El veneno, el pegamento, las perchas, los lazos, los disparos, las cajas trampa o el tráfico ilegal amenazan a las especies migratorias. De acuerdo con los datos que recopila el artículo de Science, cada año entre 11 y 36 millones de aves son cazadas o capturadas ilegalmente en la región mediterránea, especialmente en la zona más oriental y central. Muchas especies migratorias comunes como alcaudones, tórtolas o papamoscas están afectadas por esta tendencia pero también otras más raras y amenazadas como el milano real y el zarapito real sufren el impacto. En algunos casos, la caza ilegal llega a matar anualmente porcentajes significativos de la población de algunas especies –en torno al 3%-, lo que puede poner en juego su futuro. Se ha comprobado que, en un corto periodo de tiempo, la caza ilegal puede causar el colapso de poblaciones, como ya ocurrió en su día con la paloma migratoria americana o el escribano aureoloado en China.

Degradación y pérdida de hábitat

Hay muchas especies que migran por la ruta occidental del Mediterráneo en la que la caza ilegal es menos importante que en la zona oriental, y que también presentan graves declives poblacionales. En este caso, según apunta el trabajo, las causas del declive parecen centrarse en la degradación y pérdida de hábitat: los cambios de uso en las zonas de invernada del África subsahariana podrían explicar estos problemas. Entre 1975 y 2000, la agricultura se ha incrementado en esta zona de África en un 57% y se calcula una pérdida anual de cerca de cinco millones de hectáreas al año de áreas con vegetación natural para convertirlas en zonas de cultivo en áreas de gran importancia para la invernada de las aves migratorias europeas.



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