El programa, presentado por la directora general de Recursos Naturales, Fina Álvarez, al comité consultivo del Plan de Gestión del Lobo sigue los mismos criterios que en años anteriores. Así, se mantienen las mismas siete zonas para los controles, delimitadas en lo posible por accidentes geográficos naturales: Noroccidental, El Palo-Esva, Suroccidental, Centroccidental, Central, Centroriental y zona de influencia de Picos.

El control con mayor número de ejemplares que se permitirá de aquí al 31 de diciembre de 2013 corresponde a la zona El Palo-Esva, con 18 ejemplares. Le sigue la Centrooccidental con 16 ejemplares. En ambos casos, también se prevé la retirada de dos camadas en cada una de las zonas, con recogida de las crías. En la zona central y centrooriental se permitirá el control poblacional de 9 ejemplares, 8 en la zona suroccidental, 4 en la zona de influencia de Picos y 2 en la zona Noroccidental.

Durante su intervención, la directora general de Recursos Naturales se mostró convencida de que desde la Administración existe la obligación de garantizar la conservación de todas las especies y, por supuesto, del lobo, pero también salvaguardar los legítimos intereses de los ganaderos. En este sentido, manifestó que el Gobierno del Principado “está implicado en conciliar las distintas perspectivas sobre la gestión del lobo, empeñado en encontrar equilibrios armónicos, así como en atemperar debates y enfrentamientos que no conducen a soluciones”.

Fina Álvarez recordó que, en los últimos años, se ha observado que se ha producido un incremento de la población de lobo y, al mismo tiempo, se constata un importante crecimiento de los daños ocasionados en la cabaña ganadera. “Estamos en una situación delicada”, afirmó, después de que en el último año no se efectuaran controles poblacionales y también como consecuencia de que se adeuden las indemnizaciones por daños de buena parte de 2011 y los que se han producido en lo que va de 2012.

En relación a los controles realizados entre 2011 y 2012, se han abatido 12 ejemplares de los 47 autorizados. A ellos hay que sumar 11 ejemplares muertos en otras circunstancias (venenos, accidentes de tráfico, lazos, etc.)

En cuanto a la población, en los muestreos sucesivos a lo largo de los últimos años, en especial a partir de 2003, se observa que el número de ejemplares sigue una curva ascendente. Se calcula que hay entre 30 y 35 grupos familiares que se dispersan por dos tercios del territorio asturiano.

Daños en la cabaña ganadera

Se ha constatado un aumento significativo de los daños que el lobo ha ocasionado en la cabaña ganadera, sobre todo en ganado equino pero también en bovino, caprino y ovino. Los daños han alcanzado una media anual en torno a las 3.500 cabezas de ganado, que suponen una cifra de indemnización en torno a 1.000.000 euros.

Al día de hoy están pendiente de abono 869 expedientes de 2011, que suponen una indemnización de 314.000 euros y 1.590 expedientes de este año, por un valor de 487.449 euros.

La directora general de Recursos Naturales indicó, por último, que el Gobierno del Principado se propone hacer frente con la mayor premura a la liquidación de las indemnizaciones pendientes y a buscar fórmulas que permitan acortar los plazos de pago de daños, así como a articular sistemas de control de población eficaces. En consecuencia, se llevará a cabo una revisión del Plan de Gestión del Lobo de 2002, ante lo cual ofreció diálogo permanente y pidió contar con la implicación de todos los interesados y afectados.



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