Según una estimación llevada a cabo por la ONU la población mundial asciende a aproximadamente a 7000 millones de habitantes. Estudiando la evolución demográfica observamos que es la revolución industrial el acontecimiento que modifica la conducta de la dinámica poblacional.

En el periodo preindustrial las tasas de mortalidad y natalidad eran muy elevadas, relacionándose ambas con la falta de medios y recursos. Con el proceso de industrialización en marcha, hubo un boom migratorio hacia las ciudades abandonando el medio rural y sus usos. De ésta manera la tasa demográfica invirtió su comportamiento disminuyendo la tasa de mortalidad y aumentando la tasa de natalidad.

Evolución demográfica mundial./ @Wikipedia

Dos factores que definen el S.XXI son el extraordinario aumento poblacional y los avances tecnológicos en detrimento del sector primario. Ambos hechos se correlacionan con una invasión del medio natural no sólo en cuanto a lo que supone la expansión de las ciudades sino también por la desmesurada explotación de los recursos de la que somos testigos.

Uno de las principales causantes de la extinción de especies es la destrucción de hábitat. Greenpeace lidera varias campañas con el objetivo de que esta situación cambie, una de las más recientes es la que persigue la defensa del tigre de Sumatra del cual sólo quedan 400 ejemplares en estado salvaje.

Campaña de Greenpeace para la defensa del tigre de Sumatra 

Greenpeace pide a las industrias que cesen en la utilización de aceite de palma de coco en sus procesos productivos. La explotación del aceite de palma de coco el es causante de la deforestación masiva  llevada a cabo en Indonesia.

En las selvas de Indonesia habitan muchas más especies, algunas de ellas en peligro de extinción, como el orangután. Hace años Greenpeace lideró otra campaña por la defensa de la selva de indonesia y contra el aceite de palma de coco en la que pidió a Nestlé lo que hoy vuelve a pedir a nivel global, que se sustituya el uso este aceite.

Campaña de Greenpeace contra el uso de aceite de palma de coco

Según la OCU el aceite de palma de coco es el más utilizado a nivel mundial. Éste aceite se extrae de la palma africana (Elaeeis guineensis) y se utiliza en la elaboración de productos alimentarios y cosméticos aunque está demostrado su impacto negativo no sólo a nivel ambiental sino también desde el punto de vista nutricional.

Uno de los hándicaps a los que se enfrenta Greenpeace en éstas campañas en las que pide a la ciudadanía que ésta exija a las industrias que dejen de utilizar éste producto, es que según la OCU hasta finales de 2014 las empresas no están obligadas a especificar en los etiquetados el origen exacto de los aceites vegetales que emplean.

La destrucción de hábitat afecta también al medio marino como señala National Geographic. Las técnicas de pesca como el palangre, el arrastre o el uso de dinamita, la construcción de diques imposibilitando las migraciones, los dragados realizados con el fin de urbanizar, los vertidos contaminantes entre muchos más factores están favoreciendo un incremento en la pérdida de biodiversidad.

El deterioro del planeta es un hecho tangible y por desgracia sin retorno, llegados a éste punto sólo nos queda emprender medidas para conseguir disminuir hasta eliminar la repercusión que tienen nuestros actos en el medio ambiente (huella ecológica 0). No podemos recuperar especies ya extintas sin embargo podemos evitar que muchas especies catalogadas en peligro de extinción como el lince ibérico, el guacamayo de spixii, o los propios orangutanes y tigres de sumatra desaparezcan.

El terrible presente de el Rey León según Greenpeace

Con el propósito de concienciar a la sociedad sobre la pérdida de biodiversidad, Greenpeace lanzó una campaña en la que iba haciendo desaparecer cada uno de los animales presentes en el inicio de la película de El Rey León hasta quedar una Sabana desierta.
 



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