Ahorrar agua en tiempos de sequía se ha convertido en uno de los objetivos primordiales de la investigación. En esta línea, un joven de Villena, José Antonio Gil Linares, ha inventado un sistema doméstico que permite reutilizar el agua residual que se genera en los hogares o pequeñas comunidades de vecinos. José Antonio Gil, que ejerce como técnico superior del Instituto del Agua y de las Ciencias Ambientales en la Universidad de Alicante, acaba de ser galardonado con el Premio Bancaja a Jóvenes Emprendedores.

El dispositivo está diseñado para el tratamiento de agua residual de origen doméstico y se compone de tres compartimentos para la homogeneización, depuración-filtración y almacenamiento del agua, además de diversas conducciones, sistema de válvulas y equipos auxiliares. Utiliza una técnica combinada de depuración mediante el proceso convencional de lodos activados, al que se añade un novedoso proceso de filtración por membranas (Membrane Bioreactor, MBR). Este pequeño módulo se instala soterrado con el fin de aprovechar la fuerza de la gravedad y de esta forma, permear y ahorrar espacio, al tiempo que se reduce el impacto visual y los posibles malos olores.

Hogares y comunidades

El aparato está dirigido principalmente a hogares, comunidades de vecinos, urbanizaciones, zonas residenciales, hoteles, e, incluso, campos de golf. En definitiva, para urbanizaciones que posean zonas verdes que precisen de grandes cantidades de agua para su riego. También se puede utilizar, en menor medida, "como recarga de cisternas, lavado de vehículos, sistemas de calefacción-refrigeración, fuentes ornamentales u otros usos domésticos", aclara Gil, quien continúa trabajando para mejorar el sistema y hacerlo más funcional y asequible.

No en vano, tal y como está concebido actualmente, este dispositivo permite una notable disminución en el consumo, llegando a reducir la factura del agua potable en más de 400 euros al cabo de un año.

Aunque el ahorro económico es un factor importante, José Antonio Gil, en su calidad de técnico del departamento del Agua y Ciencias Ambientales de la UA, valora más los beneficios medioambientales, "al emplear agua regenerada para tareas que no requieren de agua potable, algo que al mismo tiempo sirve para salvaguardar las reservas" señala el joven villenense.

El inventor garantiza que el agua resultante tras el tratamiento con esta máquina es preferible al agua potable para ser utilizada en zonas verdes, "ya que incorpora cierta materia orgánica disuelta, así como materia nitrogenada, en cantidades inocuas para el ser humano, que al tiempo son esenciales para el crecimiento de cualquier organismo vegetal".

En estos momentos, el proyecto se encuentra en una fase previa de experimentación antes de ser lanzado al mercado. No obstante, el campus de Alicante está construyendo un prototipo a menor escala para ponerlo en marcha dentro de las propias instalaciones universitarias y, de esta forma, "poder realizar un seguimiento práctico de su funcionamiento y corregir posibles deficiencias", concluye Gil Linares.



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