Esta medida reduciría las 50.000 muertes prematuras que, se calcula, provoca esta contaminación. El pleno del Parlamento Europeo aprobó las nuevas normas el pasado 11 de septiembre.

Los óxidos de sulfuro y de nitrógeno que contienen los combustibles utilizados por los buques liberan en el aire partículas perjudiciales para la salud. Por tanto, los combustibles altamente contaminantes utilizados en los barcos tienen un elevado impacto tanto en el medio ambiente como sobre la salud de la población; y se espera que para 2020, la contaminación causada por el transporte marítimo supere a las emisiones procedentes de tierra firme. Ante esta perspectiva, el ponente del informe aprobado la semana pasada por el pleno de la Eurocámara, la eurodiputada finlandesa de Los Verdes Satu Hassi, pide que se tomen medidas urgentes.

Según su informe, el contenido máximo permitido de sulfuro en los combustibles de los buques pasará del 3,5% al 0,5% en 2020. En áreas concretas, como el mar Báltico, el mar de Norte o el Canal de la Mancha (zonas europeas de control de emisiones de sulfuro), el límite será del 0,1% antes de 2015. Ahora mismo se sitúa en el uno por ciento.