El presidente de la Generalitat, el socialista José Montilla, declaró ayer que, desde la Generalitat, estarán "encantados" de renunciar a la conexión del minitrasvase del Ebro con la red de aguas de Tarragona y Gerona si, con las lluvias de los últimos días, las reservas son suficientes para garantizar el suministro.

En una entrevista de Onda Cero recogida por Europa Press que coincide con su primer año y medio al frente del Govern, Montilla afirmó: "Puede darse el escenario en el que no sea necesario la aportación del agua del Ebro, y si no es necesario, seremos los primeros que estaremos encantados de renunciar" a esta medida.

Aseguró que la obligación del Govern es "garantizar" que "en ningún caso faltará agua de uso doméstico" en Cataluña, y añadió: "Si el derecho está garantizado porque hay el agua necesaria, no tendremos el menor interés en que venga una sola gota de agua del Ebro".

Con estas declaraciones, Montilla manifestaba ayer por vez primera la posibilidad de suprimir la interconexión. De hecho, esta petición la han formulado desde ERC e ICV-EUiA, después de las lluvias de las últimas semanas, que han convertido este mes de mayo en el más lluvioso del último siglo.

"EN MANOS DE LA CLIMATOLOGÍA".

"Estamos en manos de la climatología", dijo Montilla, quien apreció que "todavía" no se dan las circunstancias que posibilitarían a la Generalitat suprimir el decreto de la sequía, puesto que a día de ayer las reservas de las cuencas internas de Cataluña –las que abastecen 5,5 millones de catalanes, entre ellos los de Barcelona y Girona– están al 45 por ciento, "diez puntos menos" que hace un año, cuando el decreto ya estaba vigente.

Recordó que, en cualquier caso, es la Generalitat quien tiene competencia de derogar el decreto, ya que es el Gobierno autonómico quien tiene competencias sobre las cuencas internas de Cataluña, que agrupan a todos los cursos de agua que nacen y mueren en territorio catalán. Lo que es lo mismo: todos los ríos catalanes salvo el Ebro y sus afluentes.

Indicó que en "uno o dos o tres o cuatro" días podrían darse las condiciones de no necesitar una aportación de "entre 30 y 50 hectómetros cúbicos" en las zonas abastecidas con agua de los ríos Ter y Llobregat para garantizar el suministro. Si se alcanzan estas condiciones, "no tendrá sentido el conjunto de actuaciones" para hacer frente la situación, entre ellas el decreto, en un contexto en el que, según los meteorólogos, seguirán las lluvias.

"Muchos tienen prisa" en derogar el decreto y la interconexión, apreció Montilla, quien declaró que "no hay que precipitarse porque no hay ninguna necesidad", y lamentó "cierto morbo mediático" por esta cuestión.

REVISIÓN DE LA INTERCONEXIÓN.

El proyecto de interconexión está pensado, recordó Montilla, como "una obra de emergencia" y "una aportación de agua temporal". Así, si llueve lo suficiente, recordó que la tubería no será necesaria. "Tal como está pensado el proyecto actual, no es el mejor diseño para ser complementario" a la desalinizadora que se plantea alzar en el municipio de Cunit (Tarragona) en los próximos años. "Si la situación de excepcionalidad desaparece, será el modelo de plantearse alternativas pertinentes", dijo Montilla.

En este sentido, Montilla dijo que, de derogarse la interconexión, el Govern optaría por otra alternativa para enlazar la red de aguas de Barcelona y Gerona –Aigües Ter LLobregat (ATLL)– y el minitrasvase del Ebro –gestionado por el Consorci d Aigües de Tarragona (CAT)–, pasando por la desalinizadora de Cunit.

"MAGNÍFICA OPORTUNIDAD" PARA ZAPATERO.

En cuanto a la nueva financiación para Cataluña, resaltó que el presidente del Gobierno tendrá una "magnífica oportunidad de demostrar que, por supuesto, las leyes están para cumplirlas".

Reiteró que hace falta un sistema de financiación "más justo y más transparente" ya que el actual no cumple con ambas cualidades, apreció Montilla.



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