El destino de los desechos de productos de uso personal o medicamentos se ha convertido en un tema de preocupación en los últimos años. El problema es grave aunque no se perciba claramente: existen unas 38.000 sustancias que podrían afectar el sistema hormonal de seres humanos y animales. Es decir, actuar como disruptores endócrinos (DE). Más grave aún es que la mayoría de esas sustancias salen de los hogares, viajan con los efluentes, caen a los ríos y pueden persistir en el agua potabilizada, porque a pesar de los procesos de tratamiento, los DE pueden continuar presentes en mínimas concentraciones y hasta potenciados al estar combinados unos con otros.

Es por eso y porque algunos contaminantes superan los tratamientos convencionales que investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) estudian en laboratorio un modo alternativo de descontaminación mediante un reactor químico solar barato y rápido.

“Nuestra investigación se centra en la aplicación de procesos no biológicos para la destrucción de DE en agua, usando especialmente los llamados Procesos Avanzados de Oxidación (PAO). Hasta ahora hemos logrado descontaminar de uno a cinco litros de agua en poco tiempo”, según explicó María Lucila Satuf, investigadora del grupo de Ingeniería de los Fotorreactores del Intec/UNL-CONICET.

Dentro de esos PAO, existe una variante denominada Fotocatálisis Heterogénea, que es la utilizada por el equipo y que es uno de los procesos más estudiados para destruir DE.
 
Titanio y radiación

Para purificar el agua, el grupo desarrolló un reactor que aprovecha la radiación UV y el dióxido de titanio (TiO2) para acelerar la reacción. El proceso fotocatalítico utiliza el oxígeno de la atmósfera como oxidante. Puede llevarse a cabo en condiciones de temperatura y presión ambiente, y además puede conducir a la mineralización de las sustancias orgánicas, convirtiéndolas en dióxido de carbono, agua y ácidos minerales inocuos. Además, la posibilidad de la utilización de radiación solar como fuente primaria de energía otorga al proceso un significativo valor medioambiental y económico, según comentó Satuf.

“La fotocatálisis constituye una alternativa especialmente útil para aumentar la biodegradabilidad de compuestos resistentes a la degradación biológica”, apuntó.
 
Remedios y fragancias

Si bien los contaminantes estudiados se encuentran en bajas concentraciones en las aguas residuales, no significa que no tengan efectos importantes: medicamentos, fragancias o sustancias de cuidado personal inciden sensiblemente en el ecosistema acuático, pero también en el ser humano cuando consume el agua potabilizada. “Los métodos de tratamiento habituales no eliminan completamente esos compuestos”, aseguró Satuf. “Es importante encontrar un método de tratamiento. Incluso hay muchas de esas sustancias que solas no producen efectos importantes en la salud, pero sí combinadas con otras”, culminó.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de