Las reacciones al anuncio del PSOE de revisar el estatuto de Castilla-La Mancha en las Cortes Generales para eliminar la fecha de caducidad al Tajo-Segura no se han hecho esperar. El primero en felicitarse ayer por el compromiso socialista fue el Consell, quien a través de un comunicado aplaudió la decisión adelantada por el secretario general del grupo socialista en el Congreso, Ramón Jáuregui.

El conseller de Medio Ambiente, José Ramón García Antón, mostró su satisfacción tras el anuncio socialista, aunque advirtió que el Ejecutivo autonómico «velará» porque se modifique efectivamente el artículo del estatuto castellano-manchego que proponía clausurar la transferencia en el año 2015. En este sentido, García Antón reiteró que, a su juicio, el citado punto del estatuto es «inconstitucional», ya que pone en cuestión una transferencia «aprobada por ley», por lo que «ninguna comunidad autónoma lo puede cuestionar». El titular de Medio Ambiente recordó que «llevamos mucho tiempo advirtiendo de la inconstitucionalidad» del artículo.

Acuerdo de Estado

Para evitar que la situación se pueda reproducir en el futuro, el conseller exigió una vez más que se firme un pacto de Estado sobre la política hídrica desde el «sentido común». Así, García Antón instó al Gobierno a aplicar una política hidráulica «seria y rigurosa», en lugar de favorecer los «saltos» que provocan que cada estatuto «vaya en una dirección distinta».

Por su parte, el PSPV aprovechó la jornada de ayer para tratar de capitalizar la decisión del PSOE de modificar el estatuto de Castilla-La Mancha. Pese a que en los últimos meses los socialistas valencianos han mantenido una postura ambigua sobre el futuro del trasvase, su portavoz de Medio Ambiente, Francesc Signes, aseguró ayer en declaraciones a Ep que «siempre hemos luchado por la continuidad» del Tajo-Segura, por lo que «apoyamos la postura de nuestro grupo parlamentario» en el Congreso.

El socialista retó al PP a apoyar la iniciativa del PSOE, e instó al presidente regional de los populares, Francisco Camps, a «decir alto y claro» si «apoyan los intereses de los alicantinos».

Mientras, el trasvase llegó también al debate entre los aspirantes a la secretaría general del PSPV. Así, el candidato lermista Joaquim Puig se vanaglorió de ser el «único» que ha apoyado su continuidad.



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