La erupción submarina, que se produjo en octubre de 2011 a 1,8 kilómetros al sur de la isla de El Hierro, generó unos cambios muy severos en las propiedades físico-químicas del agua en torno al volcán y, durante todo el proceso, los científicos estudiaron la evolución de estos cambios.

Gracias a este minucioso seguimiento, se han obtenido los datos que hoy publica la revista Scientific Reports de la editorial Nature. El trabajo describe el episodio de acidificación oceánica extrema que causaron las emisiones magmáticas, y que afectó al contenido de carbonato cálcico de las aguas. Además, explica cómo la emisión de compuestos en estados reducidos como el hierro y el azufre produjo una importante disminución en el contenido de oxígeno, y cómo la emisión de los nutrientes necesarios para la vida en el medio marino está siendo clave para la regeneración de las aguas.

“El mismo volcán que fue responsable de la creación de un ambiente altamente corrosivo y que afectó a los organismos marinos de la zona, ha proporcionado también las condiciones necesarias de nutrientes para la recuperación del ecosistema marino en El Mar de Las Calmas”, explica Magdalena Santana-Casiano, investigadora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y autora principal del trabajo.



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