Un hombre riega su huerta
La agricultura consume el 90% del agua dulce.

Delegados de unos 60 países reunidos en Roma han dado forma al plan de acción mundial del agua, adaptado a los cambios que influyen en su forma de gestionar los recursos hídricos.

La reunión, que ha tenido lugar del 21 al 23 de enero, forma parte de las labores de preparación del 5º Foro Mundial del Agua, que tendrá lugar en Estambul (Turquía), entre el 16 al 22 de marzo de 2009.

El Foro Mundial del Agua es el evento de mayor envergadura a nivel internacional en relación con el agua. El encuentro en Roma es el tercero de una serie de reuniones de alto nivel para preparar la conferencia ministerial sobre el agua que está prevista en el Foro Mundial.

“El agua se encuentra hoy amenazada por diversas causas. Los seres humanos necesitan el agua para sobrevivir, pero a menudo son sus peores enemigos”, aseguró Ger Bergkamp, Director General del Consejo Mundial del Agua, organismo internacional que convoca cada tres años el Foro Mundial.

“El crecimiento demográfico -añadió- y la expansión de las ciudades llevarán a una mayor presión sobre los recursos hídricos”. El desarrollo industrial requerirá más agua, y a medida que aumentan las necesidades energéticas, se destinará cada vez mayor cantidad para plantas hidroeléctricas.

La contaminación reduce el agua

La contaminación de lagos, ríos y aguas subterráneas reduce el suministro de agua potable. El cambio climático añade otra variable a una situación ya de por sí inestable.

“La agricultura supone cerca del 90 por ciento del consumo de agua dulce y es con diferencia el principal usuario”. Por regla general, se necesitan entre 2 000 y 5 000 litros de agua para producir suficientes alimentos para una persona en un solo día”, señaló Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO, al frente del Departamento de Ordenación de Recursos Naturales y Medio Ambiente.

“La población mundial pasará de los cerca de 6 500 millones de personas actuales a más de 9 000 millones en 2050. Se trata de un gran desafío para la agricultura mundial: producir más alimentos para una población creciente usando de manera más eficaz unos recursos hídricos limitados.

La competencia por estos escasos recursos se incrementará en el futuro, al tiempo que aumentará la demanda de agua para la industria y el uso doméstico. Alimentar al planeta de una forma sostenible, respondiendo a la vez a las amenazas del cambio climático, requiere ideas nuevas y una fuerte voluntad política para solucionar el creciente problema del agua a nivel mundial”, explicó Müller.



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