La propuesta -que presenta un proyecto de Directiva- tiene por objeto sujetar a un marco europeo común la ordenación del espacio marítimo y la gestión costera integrada de los Estados miembros a fin de garantizar que el crecimiento de las actividades marítimas y costeras y el uso de los recursos del mar y de las costas siga siendo sostenible.

Son numerosas las actividades (energía eólica marina, rutas de cables y de oleoductos submarinos, navegación, pesca y acuicultura, etc.) que están proliferando en las aguas del mar y en las zonas costeras sin coordinación alguna. Esto puede conducir a la lucha por el espacio y la presión sobre los recursos. La medida exigirá que los Estados miembros reglamenten esas actividades en el marco de unos planes de ordenación marítima que favorezcan un uso más eficiente de los mares. La medida requerirá también que los Estados miembros elaboren estrategias de gestión costera para coordinar las diferentes disposiciones sectoriales aplicables a las actividades emprendidas en las zonas costeras. Deberán además respetar las exigencias mínimas propuestas por la nueva Directiva, y tendrán que garantizar que todas las medidas que adopten para la planificación de su espacio marítimo y la gestión de sus costas impulsen un crecimiento sostenible y la participación de los interesados, favoreciendo al mismo tiempo la cooperación con los Estados vecinos.

La aplicación de la ordenación del espacio marítimo y de la gestión costera integrada mejorará la coordinación entre las actividades terrestres y marítimas, lo que favorecerá la conexión de las instalaciones eólicas marinas a las redes de energía en tierra o las obras infraestructurales que se destinen a proteger las franjas costeras contra la erosión y el cambio climático.

El uso de un solo instrumento que equilibre todos los intereses deberá también aumentar la seguridad de los inversores y reducir la carga administrativa de las administraciones nacionales y de los operadores, preservando al mismo tiempo los servicios del ecosistema. Con el principio de la ventanilla única que se recoge en la Directiva, la complejidad administrativa desaparecerá y con ella se ahorrará tiempo y dinero. Se calcula que una mayor seguridad para las empresas y una menor carga administrativa producirán beneficios económicos de hasta 1.600 millones de euros. Algunos estudios indican también que la aceleración de las inversiones en parques eólicos y en explotaciones de acuicultura generará de aquí a 2020 entre 60 millones de euros (en caso de una aceleración en un año) y 600 millones de euros (en caso de una aceleración en tres años).

Contexto

La UE trata de convertirse de aquí a 2020 en una economía inteligente, sostenible e integradora. Los sectores marítimos ofrecen ámbitos de innovación, crecimiento sostenible y empleo que contribuirán a la consecución de ese objetivo. Como se expone en una Comunicación anterior, la propuesta que se ha presentado es reflejo fundamental de esa voluntad de desarrollar la Economía Azul de Europa.

La ordenación del espacio marítimo constituye un proceso transparente y exhaustivo que precede al análisis y planificación del tiempo y del lugar más oportunos para el desarrollo de las actividades humanas en el mar. El objetivo es determinar los usos actuales y futuros del espacio marítimo que sean más eficientes y sostenibles.

La propuesta ha de garantizar que las actividades económicas tengan en cuenta la necesidad de proteger los recursos naturales y de afrontar los desafíos que plantean el cambio climático y los riesgos naturales a los que las zonas costeras son más vulnerables. Esto tendrá beneficios económicos, ya que los recursos naturales constituyen una base fundamental para actividades tales como la pesca y la acuicultura, que requieren necesariamente mares limpios. Los nuevos instrumentos contribuirán también a mejorar la aplicación de la normativa ambiental de la UE.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de