Este estudio multidisciplinar ha permitido reconstruir la dinámica de las masas de agua a media profundidad del golfo de Vizcaya entre 1950 y 1990.

Un equipo internacional de científicos entre los que se encuentra la investigadora Covadonga Orejas del Centro Oceanográfico de Baleares del IEO, ha publicado en la revista Earth and Planetary Science Letters un trabajo en el que datan y analizan varias relaciones isotópicas del esqueleto de una colonia del coral de profundidad Madrepora oculata recogida en el golfo de Vizcaya.

Las dataciones de isótopos de torio/uranio del esqueleto de aragonito de esta especie de coral han permitido situar su nacimiento en el año 1950, aproximadamente. Se dataron, además, las diferentes ramificaciones de la colonia, lo que ha permitido conocer la tasa de crecimiento de dicho ejemplar: 4,2 milímetros por año, resultado que coincide con el rango de valores previamente obtenidos para esta especie a partir de experimentos en acuarios realizados por Orejas y colaboradores en 2008 y 2011.

Por otra parte, la relación molar litio/magnesio permitió conocer la temperatura del agua durante el periodo de crecimiento del coral, el análisis del isótopo de carbono-14 ofreció información sobre los patrones de ventilación de las masas de agua, y el de los isótopos de neodimio permitió conocer el origen de estas masas de agua. De esta manera, se ha podido reconstruir la temperatura y la dinámica de las masas de agua durante los años en que vivió la colonia de Madrepora oculata en el golfo de Vizcaya a unos 700 metros de profundidad.La temperatura en la termoclina varió aproximadamente 1ºC con una periodicidad de una década, cambios que coinciden con los registros de temperatura del agua superficial en el mismo periodo. También la ventilación, medida por la distribución del carbono-14, presentó oscilaciones periódicas, más o menos cada 12 años. Además se detectó un aumento repentino del carbono-14 que los científicos han asociado con las pruebas termonucleares realizadas en los años 60 y que apareció a 700 metros de profundidad tres años después que en superficie. Estas oscilaciones y el rápido registro del pico de carbono-14 a media profundidad sugieren una fuerte mezcla en invierno entre las masas de agua superficial e intermedia a escala de decenas de años.

Por otra parte, los resultados de los análisis de los isótopos de neodimio ponen de manifiesto la existencia de periodos de aumento en la advección hacia el norte de aguas temperadas, especialmente a finales de la década de los 50 e inicios de la de los 60, 70 y 80. Estas aguas templadas probablemente provienen de masas de agua a media profundidad del giro subtropical y el Mediterráneo.

La combinación de los diferentes análisis llevados a cabo en este trabajo muestran que la variabilidad atmosférica del Hemisferio Norte, como es el caso de la Oscilación del Atlántico Norte o NAO, conduce cambios no solo en la termoclina, sino también en los patrones de advección de las masas de agua a media profundidad en el golfo de Vizcaya.



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