Los imputados realizaban conexiones, sin autorización, a la red general de suministro del agua. Por tal motivo, los agentes del SEPRONA de la Guardia Civil y los técnicos del Canal de Isabel II Gestión SA. Iniciaron la investigación para descubrir a los defraudadores.

En algunos casos, ha sido necesario el empleo de medios técnicos para la detección de corrientes de agua (robot geo-radar, para medir densidades del terreno), procedentes de conexiones ilegales, habiéndose localizado conducciones clandestinas de más de un kilómetro de largo.

Asimismo, es destacable que muchos de estos fraudes detectados han sido realizados por empresas que empleaban este fluido en el ejercicio de sus actividades y que, posiblemente, de no haber sido descubiertos, esta actividad ilícita hubiera perdurado en el tiempo.

Son muchas las consecuencias negativas que acarrea este tipo de conexiones, entre otras:

  • Origina un daño a la conducción original, por lo que una vez detectado ha de ser reparado.
  • Pérdidas incalculables de agua por fugas, que, en ocasiones, incluso acarrea bolsas de aguas aéreas o subterráneas.
  • Disminución de la presión, con lo que el resto de los usuarios se ven afectados.

Se han esclarecido el 100% de los hechos denunciados. El agua es un recurso natural escaso, indispensable para la vida y para el ejercicio de la inmensa mayoría de las actividades económicas, siendo, además, irremplazable.



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