Este estudio, enmarcado en el proyecto Mediterrane-On “Definición de indicadores de sostenibilidad en la acuicultura Mediterránea”, analiza la sostenibilidad ambiental, económica y socio-territorial de la acuicultura española desde el punto de vista empresarial y de su gobernanza a nivel nacional.

El informe pone de manifiesto que la coyuntura socioeconómica en la que estamos inmersos también está afectando al sector acuícola, dificultando la puesta en marcha de nuevas iniciativas empresariales y también el desarrollo, por parte de las administraciones implicadas y las propias empresas de políticas y actuaciones enfocadas a la mejora de la calidad del empleo, la producción sostenible, la utilización de energías alternativas y la lucha contra el cambio climático, entre otras.

Sin embargo, a pesar de las dificultades, el sector avanza hacia la implementación de herramientas orientadas a mejorar la sostenibilidad del sector. Desde el punto de vista socio-territorial, las empresas españolas destacan por su contribución al desarrollo local de zonas rurales costeras. En este ámbito, los esfuerzos se deben enfocar a consolidar el importante papel que la acuicultura juega a través del empleo y en el refuerzo de las iniciativas orientadas a dar a conocer la actividad acuícola a la sociedad, mejorando la transparencia y la imagen de la misma.

En términos económicos, la valoración del informe también es positiva si bien los esfuerzos deben centrarse en la diversificación de especies y productos y en la reducción del endeudamiento de las empresas.

En relación a la vertiente ambiental de la acuicultura, el estudio reconoce las acciones puestas en marcha hasta el momento y recomienda que las mejoras se orienten hacia la optimización de los índices de conversión de los piensos, a un mayor uso de las energías renovables y a profundizar en la implementación de las auditorías energéticas y el cálculo de la huella de carbono de los procesos y productos acuícolas.

Además del análisis de la sostenibilidad en las empresas, el informe profundiza en las políticas de gestión a nivel nacional. En base a los indicadores estudiados, destacan la calidad del empleo acuícola, en el que predominan los contratos indefinidos sobre los temporales, el elevado grado de asociacionismo existente en el sector y los buenos canales de diálogo social existentes entre los trabajadores y las empresas.

A pesar de los avances obtenidos hasta el momento, la apuesta por la sostenibilidad no tiene un punto y final, tal y como apunta el informe, los indicadores presentados ponen de relieve la necesidad de reforzar y renovar con constancia y perseverancia la apuesta por una actividad que sea cada día más respetuosa con el entorno e incida en la creación de riqueza, bienestar y empleo en las zonas en las que se ubica.

Este estudio forma parte del proyecto Mediterrane-On, impulsado por la Fundación OESA en colaboración con la Fundación Biodiversidad; el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente; la Unión Internacional para la Naturaleza (UICN); la Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (APROMAR) y el grupo de expertos del Comité de Acuicultura de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM).

Desde su inicio en 2010, el proyecto ha generado distintas baterías de indicadores de sostenibilidad medibles y evaluables, dirigidos al conjunto de la acuicultura mediterránea, y de manera específica a sistemas de cultivo en viveros flotantes. En esta última fase del proyecto, los trabajos se orientan a la sostenibilidad de la acuicultura en el caso español, habiéndose iniciado los trabajos para la elaboración de la Estrategia de Desarrollo Sostenible de la Acuicultura en España.



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