La estructura es una pontona de 22 metros de eslora, 12 metros de manga y 2,5 metros de puntal de construcción. Para su fondeo se utilizarán dos muertos, es decir dos bloques de hormigón que ejercen de anclaje de la estructura. Uno de los bloques es de 15 toneladas y se fondeará en la zona de proa y el otro es de 10 toneladas e irá en la popa. Ambos estarán sujetos por cadenas que enganchan en el fondo para estabilizar la pontona.

Su funcionamiento permitirá una mayor capacidad de depuración del molusco y complementará a las otras dos bateas que hay en la ría y que tienen unas dimensiones de 23×22 metros y de 22×20 metros. Su función es depurar naturalmente el molusco procedente de zonas de las que no estaba permitida su extracción, para poder comercializarse en fresco con todas las garantías. Antes de la puesta en el mercado, el Intecmar realiza análisis sobre este marisco para comprobar que está en unas condiciones excelentes para el consumo.

El sistema de reinstalación comenzó a funcionar a primeros de enero, con la finalidad de que las cofradías de Galicia que cuentan con zonas C recuperaran su actividad marisquera habitual. La Consellería de Medio Rural y del Mar prevé que el sistema de reinstalación permitirá recuperar en Galicia una producción de unas 450 toneladas anuales más de moluscos bivalvos que generarían alrededor de 6 millones de euros de valor en el mercado.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de