Este estudio ayudará a mejorar el diseño de técnicas de protección integrada de cultivos, ya que la combinación de los ensayos biológicos con técnicas moleculares permite, entre otras cosas, diseñar tratamientos químicos que minimicen los efectos ecotoxicológicos no deseados, siendo así más respetuosos con el medio ambiente.

En concreto, los investigadores han determinado la secuencia del receptor de la hormona de la muda de varios insectos (tanto nocivos como beneficiosos) para intentar comprender los efectos de insecticidas que actúan imitando dicha hormona. Para ello, han combinado ensayos biológicos y técnicas moleculares. Estudios similares a este contribuyen a un diseño de moléculas insecticidas más eficiente y eficaz, que controlen las plagas contra las que se dirigen respetando la fauna auxiliar presente en los cultivos. Así, este tipo de tratamientos pueden enmarcarse en las prácticas permitidas dentro de la protección integrada de cultivos.

Protección integrada de cultivos

Las técnicas de protección integrada de los cultivos tratan de solucionar los problemas causados por las diferentes plagas, enfermedades y malas hierbas de la manera más respetuosa posible con el medio ambiente. En el caso de los tratamientos químicos, debe garantizarse que los productos que se utilizan no afecten negativamente a los organismos beneficiosos que se encuentran en los cultivos (tanto insectos que se alimentan o se desarrollan sobre otros insectos como polinizadores). Por ello es imprescindible estudiar no solo la eficacia de los fitosanitarios en el control de los organismos contra los que van dirigidos, sino también los efectos ecotoxicológicos de los mismos sobre otros organismos que pueden encontrarse en los cultivos.

Los insecticidas existentes en el mercado son de muy diversa índole. Aunque sus formas de actuar sobre los insectos son variables y se han ido diversificando con el tiempo, destacan dos grandes grupos: los que actúan sobre el sistema nervioso de los insectos y los que inciden sobre el desarrollo o la regulación hormonal y el comportamiento. A este último grupo pertenecen algunos insecticidas que mimetizan la hormona que desencadena el proceso de la muda de los insectos, denominados ecdisteroides. Estos compuestos se caracterizan por ser altamente específicos contra grupos taxonómicos muy concretos, pero inocuos para el resto. Los investigadores han estudiado los efectos que varios ecdisteroides tienen sobre diferentes insectos: la mosca del olivo, Bactrocera oleae (Rossi), plaga principal del olivar mediterráneo, y dos enemigos naturales, el himenóptero Psyttalia concolor (Szépliguetti), uno de los parasitoides de la mosca del olivo, y el chinche depredador Orius laevigatus (Fieber), muy utilizado en el control biológico en invernaderos.

Perspectivas

El estudio se abordó desde dos perspectivas: la biológica y la molecular. Los ensayos biológicos se realizaron en el laboratorio exponiendo a los insectos a superficies tratadas con los productos o haciéndoselos ingerir. De esta forma se pudo determinar si los compuestos analizados resultaban tóxicos o no, cuál es la ruta más efectiva de entrada dentro del cuerpo del insecto, así como cuantificar su toxicidad. La parte molecular consistió en la secuenciación del receptor de la ecdisona (hormona de la muda) de estos tres insectos. Una vez que se dispone de la secuencia de aminoácidos de la proteína, mediante distintos programas informáticos, se construye un modelo teórico tridimensional de la misma. Como la secuencia tridimensional del insecticida es conocida, se comprueba si estas moléculas encajan en la configuración tridimensional del receptor de la ecdisona. En insectos susceptibles, las moléculas del insecticida se unirán a la proteína receptora sustituyendo a la ecdisona, y en consecuencia, afectando al normal desarrollo de los mismos.

Gracias a estas técnicas moleculares, una vez que se ha secuenciado la proteína de un insecto, puede hacerse un screening de aquellas moléculas que van a ejercer alguna acción sobre él. De esta forma, pueden evitarse algunos ensayos con insectos vivos, que resultan más laboriosos y costosos. En el caso de las plagas, cuando se comprueba que algún insecticida ejerce cierto efecto (menor que el deseado), disponer de la secuencia de la proteína receptora puede servir de base para el desarrollo de nuevas moléculas insecticidas similares a la que ha causado el efecto. No obstante, en algunos casos, a pesar de que la unión molécula de insecticida-receptor sea efectiva, pueden existir también diversos mecanismos desconocidos de eliminación del compuesto químico antes de alcanzar su objetivo, que hacen necesario realizar los ensayos de laboratorio mencionados en primer lugar. En los insectos estudiados se comprobó que, en el caso de los enemigos naturales, Psyttalia concolor y Orius laevigatus, los ecdisteroides resultaron inocuos en los ensayos de laboratorio, verificándose que estas moléculas no se acoplaban al receptor de la ecdisona. Para la mosca del olivo, el único compuesto que causó cierta mortalidad, mostró un mejor acoplamiento.



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