El Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (Imida) desarrolló una metodología para identificar las prácticas de fertilización que no son compatibles con agricultura ecológica, como es el uso de los abonos químicos de síntesis, es decir, los productos tradicionales para fertilizar el campo.

Y es que en agricultura ecológica "está excluida y prohibida la utilización de abonos químicos de síntesis", por lo que esta nueva técnica permitirá "detectar y certificar los productos ecológicos", según informó a Europa Press uno de los investigadores del proyecto, Francisco del Amor.

Así pues, esta metodología se desarrolló en colaboración con el Instituto de Agrobiotecnología de Navarra, donde trabajó el investigador Pedro Aparicio, y se basó en la discriminación isotópica del nitrógeno.

Esta técnica se fundamenta en que los abonos nitrogenados procedentes de síntesis poseen una relación isotópica –la relación entre nitrógeno 15 y 14– diferente a los abonos orgánicos que se utilizan en agricultura ecológica, precisó Del Amor.

Así pues, su absorción por la planta generó frutos con una discriminación isotópica distinta, lo que permitió a los investigadores localizar prácticas incompatibles con la agricultura ecológica, en la que están prohibidos estos productos químicos.

En los experimentos, los investigadores comprobaron que este sistema "es capaz de detectar pimientos que, bajo una teórica producción ecológica, se adicionaron pequeñas cantidades de abono de síntesis, lo que es importante a la hora de certificación de productos ecológicos".

No obstante, advirtió que "necesitamos más experimentos para ajustar más los umbrales de detección, en diferentes ambientes, especies y condiciones de cultivos".



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