Miguel Arias Cañete ha inaugurado hoy en Sevilla el Congreso de los Deshidratadores de Alfalfa, donde ha señalado que las condiciones actuales de producción de alfalfa en el ámbito de la Unión Europea son muy distintas, como también lo son las condiciones de los mercados interior e internacional.

En el ámbito de la Unión Europea, Arias Cañete ha precisado que la reciente reforma de la Política Agrícola Común está movida por el objetivo de que las ayudas económicas no sean las que determinen la orientación productiva de las explotaciones, sin perjuicio de que los agricultores las sigan percibiendo. “Lo que se persigue, ha dicho, es que esta orientación provenga del mercado, es decir, que sea el mercado el que señale a los agricultores lo que les conviene o no producir”.

Además, ha añadido, la PAC para el periodo 2014-2020 establece que las ayudas a percibir por las explotaciones van a estar ligadas, entre otros requisitos medioambientales, a la existencia de superficies de interés ecológico.

En este sentido, el ministro ha asegurado que España ha trabajado mucho para que tengan ese carácter de interés ecológico las superficies dedicadas a cultivos fijadores de nitrógeno, entre los que destaca el cultivo de alfalfa. “Y hemos logrado que haya quedado en manos de los Estados miembros esta posibilidad, algo que ejercitaremos sin ninguna duda”, ha corroborado.

De esta forma, “damos el trato debido a un cultivo enormemente beneficioso para el medioambiente, al conservar el suelo y el agua, reducir las labores de cultivo y la fertilización nitrogenada, y mitigar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, además de su positivo efecto paisajístico”, ha apuntado.

Cambios en los mercados

Por otro lado, Arias Cañete se ha referido a los cambios producidos en los mercados interior y exterior. Así, “la reducción de la demanda de alfalfa deshidratada por parte de los ganaderos, al menos en España, se ha visto ampliamente compensada por un aumento muy importante de la demanda en el mercado internacional, en particular, la procedente de países de El Golfo Pérsico y el Lejano Oriente”. En concreto, de Arabia Saudí se espera una demanda, en los próximos años, superior a los 4.500.000 toneladas, a las que habrá que añadir la proveniente de otros países de la zona.

En este contexto, Arias Cañete ha asegurado que se tomarán cuantas medidas institucionales sean posibles para mantener y ampliar este cultivo, en particular, con inversiones públicas para facilitar el acceso de los productores a un bien tan apreciado como el agua.

También ha reiterado el interés de su Departamento por la creación de un sector industrial potente, para lo que se han aprobado la ley de fomento de la integración cooperativa y otras entidades asociativas agroalimentarias, “con el fin de dotarlas de la dimensión y el alcance que requiere el mercado global”, ha concluido.