La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advirtió hoy de que los efectos del cambio climático tendrán "un fuerte impacto en la pesca", lo que acarreará "importantes consecuencias para la seguridad alimentaria de algunas poblaciones". La FAO avisa de este modo en una nota difundida al inicio de un simposio científico celebrado en la capital italiana, sede central del organismo, en el que más de doscientos expertos y responsables de políticas pesqueras intentarán ofrecer un cuadro más "detallado" del desafío que supone el cambio climático para la pesca marina y para los millones de personas que dependen de ella. La especial incidencia que el calentamiento global puede tener sobre este sector se debe, entre otras razones, a que las especies que se pescan habitualmente para el consumo humano sufren cambios "notables" en su metabolismo, tasa de crecimiento, productividad y reproducción estacional si varía la temperatura del agua. Entre los efectos que el cambio climático ya está ocasionando en la pesca, la FAO señala los fenómenos meteorológicos extremos, la probable continuación del aumento de la temperatura del mar, cambios en la distribución de los peces y subidas de la acidez y salinidad del agua. Aunque la organización admite que hay grandes diferencias regionales según la intensidad e incidencia de las variaciones -que en algún caso pueden ser positivas-, cree "probable que el mundo asista a cambios significativos en la producción pesquera". "Para las comunidades que dependen en gran medida de la pesca, cualquier disminución de la disponibilidad local o de la calidad del pescado para alimentación o cualquier aumento de la inestabilidad de sus medios de vida puede plantearles problemas muy graves", señala la nota de la FAO. También estarán "muy expuestas" al impacto del cambio climático las comunidades situadas en latitudes altas y las que dependen de sistemas sensibles "como los arrecifes de coral". Aquellas ubicadas en deltas, atolones de coral y costas dominadas por el hielo serán "especialmente vulnerables al ascenso del nivel del mar y otros riesgos relacionados, como inundaciones", y tampoco están exentos de riesgo los países "con una capacidad limitada para adaptarse a los cambios". La importancia del sector para la seguridad alimentaria y económica mundial queda patente, según la FAO, por el hecho de que cerca de 42 millones de personas trabajan directamente en la pesca y varios cientos de millones más lo hacen en industrias relacionadas. Además, el pescado supone un aporte básico de proteínas para más de 2.800 millones de personas, sobre todo en los países en vías de desarrollo, y su comercialización es "una fuente de ingresos clave en las exportaciones de los países más pobres".



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