El titular del Departamento, Juan Ramón Hernández, afirmó ayer en el Parlamento canario que el nuevo convenio supone mayores concesiones al país africano que, según se critica desde el sector, ha incumplido reiteradamente los términos del tratado actual al no respetar el sistema de contingentes ni los precios de entrada, provocando importantes crisis de mercado que han repercutido negativamente en la renta de los productores hortofrutícolas europeos.

"Recientemente le transmití a Miguel Arias Cañete, en una reunión, la honda preocupación de los agricultores dedicados a la producción del tomate de exportación de Canarias por la ampliación de los contingentes a Marruecos, debido a que estos se distribuyen durante los meses que coinciden con la campaña canaria de exportación, lo que empeorará la situación de nuestros productores, dado que los tomates marroquíes entran en los mercados europeos a muy bajo precio debido a los costes de producción, determinados, entre otros factores, por los reducidos costes sociales del país", indicó Hernández.

"Pedí también al ministro que luchara por la modificación del reglamento regulador de los precios de entrada y que instase a su compañera de Gobierno, la Ministra de Fomento, para que en los presupuestos se tuviera en cuenta un incremento de la cuantía de la ayuda al transporte para este producto; pero el Estado ha sido poco sensible a esta petición, al plantear una reducción de estas ayudas al transporte, con lo que se agravará aún más la situación de este sector", añadió el consejero.

El acuerdo

El acuerdo agrícola UE-Marruecos prevé que se eliminen los derechos de aduana aplicables a las importaciones comunitarias de pescado. productos agrarios y derivados de la pesca procedentes de Marruecos, con la excepción de algunas producciones y la práctica liberalización de las importaciones de las frutas y hortalizas.

Asimismo, el convenio contempla el refuerzo de la posición de los exportadores europeos en el mercado marroquí, en especial en el sector de los productos agrícolas transformados. En el subsector de las producciones agrícolas, el acuerdo permitirá la liberalización inmediata de un 45%, mientras los sectores de frutas y hortalizas, las conservas alimentarias, los productos lácteos, los oleaginosos y los procedentes de la pesca serán objeto de una liberalización total.

"El sector de frutas y hortalizas es el más afectado porque el acuerdo prevé la práctica libertad total de acceso al mercado comunitario de todas las frutas y hortalizas procedentes de Marruecos, estableciendo contingentes solamente para los seis productos que se consideran sensibles (tomate, calabacín, pepino, ajo, clementina y fresa), muy superiores a los establecidos en el acuerdo anterior", indicó el responsable del Departamento.

En el caso del tomate, se amplía el contingente base de 185.000 toneladas, establecido en el acuerdo actual, a 257.000 en 2013, lo que representa un incremento del 39%. Este volumen podrá entrar entre octubre y mayo de cada año en cuestión y con unos precios de referencia iguales a los actuales. En el caso del calabacín, el contingente marroquí pasa de 25.000 a 50.000 toneladas y el de pepino de 5.600 toneladas a 15.000.

Los meses en los que Marruecos suele exportar más tomate a los mercados europeos, son diciembre, enero, abril y mayo. El 64% del tomate marroquí que entra en la Unión Europea lo hace por Perpiñán. En total, Francia representa el 68% de las importaciones, seguido de España con el 22%.

Lucha contra el fraude

Durante su intervención, el titular del Área denunció la existencia de elementos fraudulentos en las importaciones de tomates, que han denunciado los agricultores y que el informe final de la Oficina de Lucha Contra el Fraude (OLAF) de la UE ha confirmado.

La OLAF tiene confirmación de que el método de cálculo adoptado por los importadores no tenía otro objetivo que el de evitar el pago de derechos adicionales normalmente exigibles y recomienda modificar el Reglamento que permite al importador elegir la forma de declarar el valor en aduana, a efectos de pagar los derechos correspondientes. Pese a este informe, la Comisión no ha adoptado ninguna medida para prevenir el fraude.

En este sentido, la Comisión Europea aduce que los controles aduaneros son efectuados por las autoridades nacionales de los Estados miembros. Sin embargo, los fraudes denunciados son, principalmente, el resultado de la engorrosa reglamentación comunitaria sobre el método de cálculo de precios de entrada que permite un margen amplio para que puedan fraguarse.



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