Un año más tarde y tras la aprobación de estos mapas, las administraciones competentes deberán aprobar los consiguientes Planes de Acción frente al ruido, que contendrán las medidas tanto correctivas como preventivas para atajar o atenuar los puntos negros del ruido detectados en los mapas.

Esta segunda fase de los Mapas Estratégicos de Ruido (MER), que concluye en 2012, incluye 63 municipios o aglomeraciones urbanas que aglutinan a 18,9 millones de personas (41% de la población), 16.166 km de carreteras, 1.342 km de vías ferroviarias y 13 aeropuertos.

La primera fase de Mapas Estratégicos de Ruido, que debían ser aprobados el 30 de junio de 2007, afectaba a 19 aglomeraciones urbanas de más de 250.000 habitantes, lo que representa un 26,5 % de la población. A día de hoy, los 19 municipios afectados han entregado sus correspondientes MER´s, si bien, según la web habilitada al efecto por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, sólo seis de ellas (Bilbao, Madrid, Sta. Cruz de Tenerife-La Laguna, Valencia, Vigo y Zaragoza) habrían entregado los correspondientes Planes de Acción para la mejora progresiva de la calidad acústica que deberían haberse aprobado un año después, en junio de 2008.
 
Según estudios realizados sobre los Mapas de Ruido de la primera fase por AECOR, la Asociación Española para la Calidad Acústica, el 32% de los ciudadanos están sometidos a un nivel de ruido ambiental superior a los 55 dBA durante la noche y el 24% reciben un impacto que supera los 65 dBA en el promedio de las 24 horas del día. Niveles a partir de los cuales las administraciones deberían poner en marcha medidas correctivas destinadas a la disminución del ruido.

De todas las fuentes de ruido contempladas en los mapas de ruido urbanos, el tráfico es con mucha diferencia la fuente que afecta a un mayor número de personas (en torno al 30 % de los ciudadanos), muy por encima de trenes, industria o tráfico aéreo que afectan a porcentajes inferiores al 1 %.

Juan Frías, gerente de AECOR, apremia a las administraciones que lleven un retraso y ofrece la colaboración de la asociación en la redacción de los pliegos, ya que "la elaboración de un Mapa Estratégico de Ruido es un trabajo muy complejo que en ocasiones puede durar hasta un año y que requiere de un proceso de toma de numerosos datos y la colaboración de muchos agentes implicados. Por ello, es necesario que las administraciones afectadas por esta segunda fase de MER convoquen inmediatamente los concursos para su elaboración, si queremos cumplir con los plazos establecidos en la legislación europea".

Además, Frías advierte que "en muchos casos, los MER´s son demasiado generales para valorar la eficacia de medidas correctoras sobre zonas concretas, resultando necesaria la realización de estudios acústicos específicos, tanto para una mejor identificación de los problemas como para elegir y optimizar las medidas correctoras más adecuadas y evitar así gastos inútiles y cuantiosos".

AECOR anima a todas las administraciones a seguir el ejemplo de Comunidades Autónomas como Castilla y León, la Comunidad Valenciana o Cataluña, que también han determinado que municipios más pequeños elaboren sus respectivos mapas de ruido que sirvan para diagnosticar su situación acústica, como paso previo a la solución de sus problemas.



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