Este procedimiento, que se implantará en 40 nuevos cruces y beneficiará al 90% de las líneas de Bilbobus, permitirá disminuir 7,2 toneladas de CO2 al año y aumentar la velocidad del servicio, interfiriendo lo mínimo posible y de una manera controlada en el tráfico de vehículos.

De esta forma, el Área de Circulación y Transportes del Ayuntamiento de Bilbao ha optado por aplicar las nuevas tecnologías y aprovechar el Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE), implantado ya en la totalidad de la flota de Bilbobus que, a través de satélites GPS, transmiten el lugar exacto de localización de cada autobús, permitiendo decidir –dependiendo del tránsito de vehículos del momento y de los tiempos de llegada de las líneas- en qué momento es más adecuado aplicar la preferencia, a través del Sistema Centralizado de Regulación Semafórica.

Antecedentes, pruebas piloto y resultados

La puesta en marcha de esta iniciativa, que ha costado una inversión de 105.000 euros, viene precedida de dos pruebas piloto. La primera, data de 2009, cuando se probó en cinco cruces de los barrios de Txurdinaga y Otxarkoaga y sirvió para establecer las mejores localizaciones para su implantación definitiva. Asimismo, en junio de este año se realizó un último periodo de pruebas y se analizaron los recorridos de las líneas 27 y 77 (en Rekalde) y de las líneas 13, 18 y 71, de las que se arrojaron los cálculos de ahorro en sostenibilidad previstos.

La priorización del servicio para Bilbobus garantizará el cumplimiento de la Ley de Accesibilidad en los cruces y permitirá reducir no sólo los tiempos de recorrido y las emisiones contaminantes, sino también el número de paradas y arranques de los vehículos y mejorará la sensación de confort de los usuarios y usuarias.



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