Residuos

El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, ha afirmado en el Parlamento que la política del Gobierno andaluz en materia de residuos tanto peligrosos como no peligrosos se asienta en los diferentes planes de gestión que tienen, entre otros objetivos, reducir la producción y lograr el máximo nivel de reciclaje y reutilización de los mismos.

En esta línea, el consejero ha explicado que el Plan de Prevención y Gestión de Residuos Peligrosos de Andalucía 2012-2020 pretende prevenir y minimizar la generación de los mismos, partiendo de la gestión sostenible de todos los recursos. Este documento de planificación, que incluye una Comisión de Seguimiento en la que están presentes todos los agentes implicados, se articula en seis programas. El primero de ellos desarrolla un programa normativo, que ha creado ya el marco legal de la Oficina Técnica de Prevención y Reciclado y del Catálogo de Residuos de Andalucía, que permitirá incorporar deducciones fiscales por las inversiones ambientales orientadas sobre todo en la reducción del depósito directo de vertederos, entre otros aspectos.

El segundo, el programa de prevención pretende contar con la responsabilidad social corporativa de las empresas, a las que traslada la misión de realizar estudios y análisis del ciclo de vida que permita reducir la generación de residuos peligrosos. Para ello se prevé poner en marcha un servicio de asesoramiento a las mismas a través de la Oficina Técnica de Prevención y Reciclado de la consejería.

Respecto al programa de gestión, Fiscal ha aclarado que el plan propone alcanzar la valorización del 100% de los residuos peligrosos generados por las empresas andaluzas para lo cual se propone un inventario de los mismos, el análisis de las infraestructuras reales de valorización, el control de todo movimiento de residuos, la puesta en marcha de un catálogo y el desarrollo de autorizaciones estrictas, sobre todo para el depósito en vertedero. 

Respecto a la entrada directa de este tipo de residuos en Andalucía, el reglamento la limita a la planificación que se elabore y a las autorizaciones concretas de las distintas instalaciones. Así, el plan define un límite de 13.337 toneladas anuales para Nerva y 681 al año para el vertedero de Jerez de la Frontera (Cádiz), con el fin de evitar un recorte de vida útil. En este apartado destacan también los proyectos de I+D+I, para lo que se está impulsando el Centro de Innovación y Tecnología del Residuos. En él se estudiarán los tratamientos alternativos a la inertización de peligrosos para minimizar el depósito en vertederos, así como el aprovechamiento material o energético de los rechazos resultantes, entre otros.

En relación con los residuos no peligrosos, en los que las competencias son municipales, el consejero ha subrayado que el objetivo compartido por todas las administraciones es el de dar un servicio de calidad a los ciudadanos. No en vano, el llegar a un coste homogéneo en todo el territorio sería el siguiente reto para respetar el principio de igualdad, todo ello llegando a un nivel de protección ambiental lo más elevado posible.



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