El sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) costará el doble

Fabricantes y envasadoras tendrán que rascarse más el bolsillo para sostener el nuevo modelo de recogida de envases que Medio Ambiente pretende implantar en la Comunidad Valenciana. La industria deberá contribuir con más de 27 millones de euros al año en concepto de tasa administrativa del sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR), según la memoria económica que acompaña al expediente que el jueves se repartió A los integrantes del Consejo Asesor y de Participación del Medio Ambiente (CAPMA). 

La aportación media se situaría, por tanto, en 0,012 euros por unidad, casi el doble del gravamen que aplica Ecoembes (0,0058 euros) exclusivamente a los productores de envases de plástico, briks y latas. El estudio, que ha corrido a cargo de la Universitat Jaume I (UJI) de Castellón, estima su coste de funcionamiento en alrededor de 66,8 millones de euros al año. Los fabricantes costearán cerca del 40% del total, de acuerdo con el principio de responsabilidad del productor presente en la ley de Envases. 

El resto se financiará con los recursos obtenidos de la venta del material recuperado (8,88 millones) y de los depósitos -de diez céntimos- que no se reintegren. Según las proyecciones de los expertos, el índice de devolución de envases rondará el 86,5%. De modo que los ingresos derivados de las unidades que no se devuelven superarán los 30,8 millones de euros al año.

En el capítulo de gastos, el de mayor cuantía se corresponde con las compensaciones que el gestor del sistema debe abonar a los establecimientos por su contribución como puntos de recogida de residuos. En total, el gestor del SDDR a la valenciana, como se ha bautizado en la propia Conselleria, repartirá 39,4 millones de euros, a razón de 0,02 euros por envase gestionado. Dicho pago pretende compensar los costes derivados de la participación en el proyecto. Porque, según las estimaciones, los gastos del comercio rondarían los 26,6 millones. 

Sólo en bolsas homologadas para almacenar residuos tendrían que invertir 3,3 millones al año, a los que cabría sumar otros 10 en personal y 13,3 para adquirir las máquinas automáticas de reciclaje. El informe contempla la implantación de 2.441 dispositivos a lo largo de todo el territorio. A diferencia del grueso de países donde el depósito ya está vigente, no se ha previsto exigir una cuota de adhesión a los comercios que formen parte del sistema.

Por otra parte, los costes logísticos derivados de la recogida de los desechos y su transporte hasta los tres centros de conteo que se levantarán en la región representan 16,62 millones de euros. Pero su construcción, equipamiento y puesta en marcha elevan el capítulo de gastos en otros 5,9.



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