También cabe destacar, la introducción de una política general sobre sustancias químicas y la acción política en relación con el cambio climático. Sin embargo, hay que avanzar en lo referido a la aplicación de las normas y objetivos acordados por la UE y mejorar la protección de la biodiversidad, el suelo y la calidad del agua. La disociación de crecimiento económico y utilización de recursos no se ha traducido en una disminución global en el uso de los mismos.

Siete estrategias

El Comisario Janez Potočnik ha asegurado que “hemos conseguido buenos resultados, pero no siempre tan buenos como esperábamos. Resulta necesaria una mejor aplicación de las normas de la UE por parte de los Estados miembros para acabar con el desfase entre las ambiciones legislativas del 6º PAM y sus resultados finales. Nuestro objetivo actual es pasar de paliar la degradación del medio ambiente a prevenirla. La evaluación final del Programa inspirará la puesta en marcha de un amplio debate público encaminado a definir las orientaciones de la política de la UE en materia de medio ambiente durante los próximos años”.

La evaluación final del Sexto Programa de Acción en materia de Medio Ambiente indica que la inmensa mayoría de las medidas formuladas en ese programa se han completado o se están completando. Las siete estrategias temáticas definidas en el 6º PAM (aire, plaguicidas, prevención de residuos y reciclado, recursos naturales, suelo, medio marino y medio urbano) se elaboraron con el propósito de consolidar la política. Algunas estrategias impulsaron nuevas políticas, mientras que otras se centraron en mayor medida en la revisión de las medidas vigentes para mejorar su coherencia y hacer frente a lagunas concretas.

El Programa logró proporcionar un marco global para la política medioambiental. Sirvió como referencia para los Estados miembros y las autoridades locales a la hora de defender la política medioambiental frente a exigencias políticas con las que podría entrar en conflicto, garantizando una financiación adecuada y proporcionando previsibilidad a las empresas. El Programa también contribuyó a crear una voluntad política de cara a la adopción de calendarios y objetivos eficaces, así como a su aplicación subsiguiente.
 
No se ha podido probar que el 6º PAM haya sido un factor dominante en lo relativo a la adopción de legislación en materia de medio ambiente durante la última década, lo que se explica en parte por la formulación del Programa, que incluía un abultado número de medidas, las cuales eran muy diversas en ámbito y efecto. No obstante, las partes interesadas creen que la aprobación del Programa en 2002 por el Consejo y el Parlamento Europeo mediante codecisión le confirió mayor legitimidad y contribuyó a crear un mayor sentimiento de responsabilidad de cara a las propuestas políticas siguientes. La aplicación inadecuada del Derecho de la UE en materia de medio ambiente por parte de los Estados miembros también se ha considerado con claridad un factor restrictivo.
Su último año

Aunque el 6º PAM ha llegado a su último año, la Comisión sigue fomentando una política ambiciosa en materia de medio ambiente, la cual forma parte integrante ahora de la estrategia Europa 2020 para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. En estas circunstancias, presentará pronto una hoja de ruta sobre la eficiencia en el uso de recursos de cara a una Europa eficiente a este respecto para 2050.

La evaluación presentada sienta las bases para un nuevo diálogo entre la Comisión, el Consejo, el Parlamento, la sociedad civil y las empresas. El objetivo es conseguir un consenso sobre las orientaciones estratégicas de la política medioambiental al efecto de garantizar una amplia implicación y asegurar la movilización de cara a la acción. En este contexto, la Comisión estudiará cómo el nuevo programa de acción en materia de medio ambiente podría aportar valor añadido a la política medioambiental en un entorno de rápida evolución.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de