Actualmente circulan por la UE seis millones y medio de vehículos pesados de transporte de mercancías (vehículos cuyo peso máximo supera las 3,5 toneladas). Los fabricantes de camiones de la UE figuran entre los líderes mundiales en diseño de vehículos inteligentes e innovadores. La fabricación de camiones y el transporte de mercancías por carretera emplean a alrededor de seis millones de personas en la UE. El transporte de mercancías por carretera es vital para el crecimiento económico de Europa, ya que representa más del 70% del transporte terrestre de mercancías (en toneladas-km) de la UE y cerca del 1,5% del PIB.

Es probable que en un futuro previsible el transporte por carretera se convierta en el principal modo de transporte de mercancías en Europa, por lo que el sector debe redoblar sus esfuerzos para gestionar la demanda existente de una manera sostenible y eficiente en el uso de los recursos.

En la UE, más o menos el 90% de las necesidades de energía del transporte depende del petróleo y los productos derivados del petróleo. La reducción del consumo de carburante del transporte por carretera de larga distancia será una contribución económica y ambiental muy importante.

Normativa actual

Las normas de la UE sobre los vehículos pesados se establecieron en los años ochenta (Directiva 96/53/CE) con tres objetivos clave: proteger las infraestructuras, garantizar la seguridad vial y afianzar la libre competencia en el mercado único. En aquel momento las normas se diseñaron sin considerar objetivos ambientales o de eficiencia energética.

La Directiva 96/53/CE limita el peso máximo de los vehículos pesados a 40 toneladas (44 en el transporte combinado) y la longitud máxima a 18,75 metros. Hay ciertas excepciones posibles a estas dimensiones, pero compete a cada Estado miembro decidir sobre la base del principio de subsidiariedad y de las condiciones locales. En la práctica, las normas actuales impiden la introducción de diseños innovadores esenciales para elevar el grado de eficiencia energética y de seguridad.

El transporte por carretera representa alrededor de una quinta parte de las emisiones totales de CO2 de la UE, de las que un cuarto procede de los vehículos pesados. A pesar de que en los últimos años se ha mejorado la eficiencia energética, las emisiones de los vehículos pesados siguen aumentando, principalmente por el incremento del tráfico de mercancías por carretera.

Las normas vigentes deben actualizarse para adaptarlas al progreso tecnológico.

De los seis millones y medio de camiones que circulan actualmente por Europa, como mínimo un millón, que por lo general recorre distancias largas, podría beneficiarse de unos vehículos más aerodinámicos.

Propuesta europea

  • Una mejor aerodinámica: Las propuestas tienen por objetivo facilitar la introducción de vehículos más aerodinámicos, en particular permitiendo a los fabricantes diseñar cabinas de forma redondeada y equipar los vehículos con deflectores aerodinámicos en la parte trasera del remolque. Se trata de cambios pequeños, pero que tienen un impacto considerable en las prestaciones aerodinámicas y en la eficiencia del carburante, sobre todo en las distancias más largas. En conjunto, esas mejoras pueden reducir el consumo de carburante y las emisiones hasta un 10% sin cambios en la capacidad de carga. Permitirían ahorrar hasta 5.000 euros al año en los costes de carburante de un camión que recorre 100.000 km.
  • Una mayor seguridad en las carreteras: La actual "forma de ladrillo" de las cabinas puede agravar las lesiones de los usuarios de las carreteras en caso de colisión. Asimismo, reduce el campo de visión lateral del conductor. La forma más redondeada de las cabinas aerodinámicas aumentará el campo de visión del conductor y, en caso de colisión a velocidad reducida, podrá mitigar el impacto en los usuarios vulnerables de las carreteras, contribuyendo a salvar cada año la vida de entre 300 y 500 usuarios vulnerables de las carreteras, como peatones y ciclistas, lo que supone una reducción del 10% de los accidentes mortales en las carreteras de la UE en los que se ven implicados camiones.
  • Un mejor transporte intermodal: A fin de mejorar el transporte intermodal, se reducirán los trámites burocráticos para facilitar la transferencia entre los distintos modos de transporte (buque, carretera y ferrocarril) de los contenedores de 45 pies, los más utilizados en las largas distancias. Por ejemplo, dejará de exigirse un permiso especial.
  • Una mejora para las empresas europeas y para la creación de empleo en la fabricación de vehículos: Los fabricantes europeos de vehículos pesados lideran el mercado mundial, y el sector es uno de los mayores inversores privados en investigación y desarrollo. El diseño de los nuevos vehículos con cabinas aerodinámicas y deflectores traseros brindará a los fabricantes europeos la oportunidad de desarrollar modelos nuevos para satisfacer la demanda de vehículos pesados más ecológicos y con una mayor eficiencia energética.
  • Sobrecarga: Actualmente, hasta un tercio de los vehículos controlados tiene exceso de carga, lo que deteriora las carreteras, compromete la seguridad y cuesta a los contribuyentes unos 950 millones de euros al año. Los sistemas de pesaje a bordo y las estaciones de pesaje en movimiento en las principales carreteras permitirán controlar automáticamente la sobrecarga de los vehículos. El desarrollo de los controles automáticos ahorrará la detención innecesaria de unos 75.000 vehículos al año, lo que evitará a las autoridades de control unas 140 000 horas de trabajo superfluo. También beneficiará a los procesos de fabricación basados en las entregas justo a tiempo, dado que se eliminarán las detenciones innecesarias.

La propuesta se refiere a los vehículos pesados y autobuses, pero comprende también algunas otras categorías de vehículos más pequeños especificadas en la Directiva.



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