Al ser renovable, contribuye a reducir las emisiones totales de CO2, a disminuir la dependencia energética exterior y a bajar los precios del mercado eléctrico. La organización defiende el necesario liderazgo de la Unión Europea en la lucha contra el cambio climático y el desarrollo de las energías renovables para 2030.

WWF ha analizado la situación del balance energético del mes de enero de 2014 y subraya que España no puede ir a contracorriente en relación al nuevo Paquete de clima y energía para 2030 de Europa. El Parlamento Europeo adoptó el 5 de febrero su propuesta de resolución sobre el marco de las políticas de clima y energía para 2030 con tres objetivos vinculantes: un 40% de reducción de emisiones de CO2, un 30% de renovables y un 40% de eficiencia energética.

WWF va más allá y considera esencial definir objetivos más ambiciosos y vinculantes nacionales de eficiencia energética, renovables y reducción de emisiones. Por ello, solicita a los Gobiernos que apoyen un objetivo para 2030 de reducción de emisiones de CO2 del 55%, un 45% de energías renovables y un 40% de eficiencia energética.

Raquel García Monzón, Técnico de Energía de WWF España, declara: “Estos objetivos a largo plazo son esenciales para mantener el liderazgo mundial de la Unión Europea frente a China y Estados Unidos, así como dar seguridad a los inversores y desarrollar una mayor integración de las renovables en las redes y aumentar los sistemas de almacenamiento energético.

Las energías renovables no solo contribuyen a una economía baja en carbono, sino que además reducen los precios mayoristas de la energía y reducen las importaciones energéticas en combustibles fósiles, siendo más baratas que estos últimos. De no existir objetivos vinculantes en renovables y eficiencia, repercutiría en un mayor coste de la energía y una pérdida de la competitividad de la industria europea”.



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