La central nuclear Ascó II (Tarragona) activó de forma automática ayer por la tarde la ventilación en la sala de control tras detectar la presencia de cloro en el ambiente, ya que en la central se está realizando el mantenimiento, incluidos trabajos de pintura y de recarga de combustible, por lo que Ascó II está parada desde hace un mes.

En un comunicado, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) informó de que en el sistema de ventilación hay dos analizadores de gases tóxicos, mecanismos que se pusieron en marcha al detectar el cloro desprendido por la pintura.

El titular de la central, la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs (ANAV), ya ha procedido a la normalización de ventilación en el edificio de contención. Este suceso no ha supuesto riesgo alguno para las personas ni para el medio ambiente, según el organismo regulador.

Ascó II está parada de forma programada por ANAV para realizar estas tareas, gracias a las que podrá funcionar durante un ciclo más de 18 meses. En esta parada, que finalizará en breve, ha incorporado 800 personas adicionales a la central y ha requerido la instalación de 1.200 andamios y el lavado diario de 3.000 kilos de ropa. Además, se ha requerido la entrada diaria de 1.200 personas a la zona controlada radiológicamente, según estimaciones



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