Energías renovables

Nerea Mateo González es titulada en Ingeniería de los Materiales por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Es una de los 23 estudiantes de esta universidad madrileña que han obtenido una Beca para Estudios de Máster en Energía y Medio Ambiente de la Fundación Iberdrola. Con ellas, la institución persigue formar profesionales del más alto nivel dentro del sector energético promoviendo el cuidado del medio ambiente y el desarrollo sostenible.

Ser receptora de esta ayuda, gracias a la cual estudiará un Máster en Energías Renovables y Medio Ambiente en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Diseño Industrial de la UPM, es “una oportunidad inmejorable para impulsar mi desarrollo profesional en el ámbito de los materiales aplicados a la energía y el medio ambiente”, asegura. Ese es el sector en el que quiere especializarse. “Considero que las energías renovables suponen un sector en auge que debe apoyarse desde las empresas y las universidades por ser fundamental para la mejora del futuro”.

Desde que en el año 2009 comenzase su formación en la UPM (forma parte de la primera promoción de Ingenieros de Materiales), Nerea no ha dejado de complementar sus estudios con otras actividades, algo que, reconoce, al principio no resultó sencillo por el “alto nivel de exigencia” de dichos estudios. Pese a todo, “con esfuerzo, conseguí aprovechar al máximo mi paso por la Universidad y cada vez me alegro más de haber estudiado el grado en la UPM”.

En el segundo año de carrera, la estudiante disfrutó de una Beca de Colaboración. A través de ella, participó en la organización de los Seminarios Internacionales Fronteras de la Ciencia de Materiales junto a Jose Ignacio Pastor, catedrático del Departamento de Ciencia de Materiales. Ese mismo año, tuvo su primer contacto con el laboratorio realizando ensayos con materiales, algo que marcó su trayectoria. “A partir de ese momento supe que me gustaría dedicarme a ello y por esa razón mi proyecto de fin de carrera se centró en ensayos mecánicos con aleaciones de titanio”.

Consciente de la necesidad cada vez mayor de una formación interdisciplinar e internacional, Nerea optó a las becas Erasmus y consiguió una para estudiar en la Escuela de Ingeniería INSA de Lyon (Francia). “Es una experiencia única que te abre los ojos y te enriquece como persona”, explica. Su estancia en Francia le permitió conseguir unas prácticas en una consultora gala en la cual trabajó durante dos años.

De cara al futuro, Nerea espera seguir formándose y trabajar en el ámbito en el que se ha especializado, algo para lo que no descarta salir al extranjero, pero pide a las instituciones y las empresas un mayor reconocimiento del potencial de nuestro país. “Ingeniería, investigación y energía son temas con los que estoy en contacto y puedo asegurar que existen capacidad y motivación en las personas para alcanzar el liderazgo en dichos ámbitos. No obstante, necesitamos más apoyo por parte de las empresas y el Estado para que inviertan en dichos avances y en los chicos y chicas que actualmente cursan sus estudios y en los que estén por llegar”.



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