Así lo ha asegurado Magro en la clausura de la VII edición del Día Eólico, organizado por la Asociación de Promotores de Energía Eólica de Castilla y León, centrado en el funcionamiento del mercado de la energía, el impacto económico de los recientes modelos regulatorios y las posibilidades de financiación.

En su intervención, se ha referido al papel de las políticas de cambio climático como motor hacia una economía baja en carbono y ha subrayado que el uso sostenible de los recursos naturales, así como las energías limpias y la eficiencia energética son “claves para afrontar este reto con éxito”.

Así, la directora general de la Oficina Española de Cambio Climático ha subrayado en su intervención que no se imagina “el futuro del mundo, ni de España, sin energías renovables”.

Nuevas políticas

Ha recordado que desde que comenzó la legislatura, el Gobierno ha sido “muy consciente de la necesidad de responder con medidas eficaces al reto del cambio climático” y ha citado como ejemplo que el esfuerzo realizado en 2012 permite asegurar que “España cumplirá con su compromiso en el Protocolo de Kioto en el periodo 2008-2012”.

De forma paralela, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente “continúa trabajando de una manera activa para cumplir nuestros compromisos a medio plazo” y, por ello, ha dado “un giro radical en la política de cambio climático para primar las reducciones de emisiones en España frente a las compras de créditos en el exterior”.

Ha resaltado que el Ministerio ha puesto en marcha tres iniciativas importantes: el Fondo de Carbono, que ha permitido el lanzamiento de los “Proyectos Clima”, y que ha concluido en 2012 su convocatoria piloto con 37 iniciativas empresariales que evitarán la emisión de más de 800.000 toneladas de de CO2 equivalente. 

La segunda de ellas, según ha expuesto, ha sido la Hoja de Ruta de Difusos 2020, el principal instrumento para canalizar la responsabilidad del Gobierno en las emisiones que se realizan en este ámbito (que incluye el transporte, el sector residencial o la agricultura, entre otros). 

Magro se ha referido también al proyecto Huella de Carbono, con el que se establecerá  un sistema nacional de cálculo, reducción y compensación con el fin de facilitar a las empresas sus objetivos de reducción de emisiones, y compensar la huella de carbono a través de los sumideros forestales.

 Por último, ha concluido que “el binomio energía-cambio climático es especialmente relevante porque la UE y España quieren hacer de las políticas de cambio climático el detonante y complemento ineludible de un modelo energético autosuficiente, competitivo y respetuoso con el medio ambiente”.



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