Este modelo de termoeléctrica pequeña se planteó como solución alternativa para las zonas del país a las que se les dificulta el acceso al servicio de energía.

El diseño de la propuesta proyecta el almacenamiento de agua en una caldera sometida a calor por medio de una resistencia (fuerza que se opone a otra), logrando que el agua, por efectos de ebullición, genere vapor. “Ese vapor, en un medio cerrado, genera una presión determinada y, abriendo una válvula, se hace girar el rotor de un pequeño motor, generando energía eléctrica”, detalló Manuela Ramírez Vásquez, estudiante del programa de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

La investigación describe que el sistema trabaja con combustibles fósiles como petróleo, gas o carbón, teniendo como eje fuentes hídricas. En este caso particular, la finca se abastece del acueducto de la Federación Nacional de Cafeteros.

La potencia de la termoeléctrica depende de las necesidades de abastecimiento según los electrodomésticos que utilicen. “Este es un sistema secundario que entraría en funcionamiento cuando la red fija de energía presente anomalías o fallas en el suministro del servicio. Incluso, en épocas como la del Fenómeno de El Niño es muy factible su uso”, acotó la estudiante Ramírez, quien adelantó la investigación junto con Angie Cardona y Miguel Burbano.

Alternativas de abastecimiento

El estudio tuvo como referente el difícil acceso a la electricidad en algunas regiones del país, debido a la presencia de grupos subversivos, condiciones topográficas o distancia, entre otros aspectos. Y en casos en los que, aunque se cuenta con el servicio de energía eléctrica, este es intermitente.

“Ante esta situación, muchas comunidades han tenido que enfrentar este problema buscando una solución que involucre fuentes alternativas de abastecimiento del servicio, como un banco de capacitores, un generador a diesel o una generadora eólica. Estos, a pesar de ser métodos muy eficientes con respecto al objetivo de la electrificación, acarrean costos muy elevados, que en la mayoría de casos no pueden ser afrontados por los afectados”, describieron los autores del proyecto presentado recientemente en el Campus La Nubia.

En el caso puntual de la generación de energía eólica, esta es considerada como uno de los recursos más antiguos explotados por el ser humano, vista también como la energía más eficiente dentro de las gamas de renovables, porque reduce el uso de combustibles fósiles, es inagotable y no contamina. Está presente en 79 países, entre ellos España, China, Alemania y Estados Unidos. No obstante, puntualmente en la finca El Potrerito, las condiciones naturales no se prestan para aprovecharla.

En cuanto a la generación a partir de un motor diesel, este es muy común en las zonas rurales, pues se utiliza como segunda opción cuando falla el sistema proveedor de energía. Estos generadores tienen tamaños que oscilan entre los 8 y los 30 KVA para hogares, tiendas u oficinas, y hasta 2.500 KVA para fábricas o grandes complejos.

“En nuestro estudio fue determinante el recurso hídrico con el que cuenta la finca, recordando que una termoeléctrica trabaja solo con agua dulce, no salina”, puntualizaron los investigadores.



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