Viaje anual de Papá Noel

Esta Navidad, como todos los años, Papá Noel repartirá regalos a todos los niños del mundo y, al mismo tiempo, dejará una enorme huella ecológica en el camino. Se estima que emitirá apróximadamente 16 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera durante su próximo viaje alrededor del mundo.

Rudolph y sus compañeros son los principales culpables de este tremendo ataque a la capa de ozono. De acuerdo con un estudio de la Universidad noruega de Tromsø, un reno emite 50 g de metano al día (siguiendo una dieta rica en líquenes). Además, la noche del 24 de diciembre (Noche Buena) tienen que tirar de un trineo que pesa por lo menos 290.000 toneladas (contando con que cada uno de los niños del planeta – excluídos los que se han portado mal – reciban de media un regalo de 1 kg de peso). Y todo esto: ¡Papá Noel no incluído!, que con su dieta navideña a base de leche con galletas, seguro que tiene unos cuantos kilos extra que aportar.

Además es importante tener en cuenta la velocidad, que para recorrer 341 millones de km en 24 horas debe ser, como mínimo, 11.000 veces superior a la del sonido, concretamente 14 millones de km/h. A esto hay que sumarle la zanahoria que cada reno recibe en cada uno de los 1.500 millones de hogares que van a visitar en todo el mundo. Estas zanahorias hacen que la huella ecológica de cada reno aumente drásticamente durante la Noche Buena, llegando incluso hasta los 77,6 millones de kg de metano (23 veces más potente que el CO2). Esto nos deja a un total de 1,8 toneladas de CO2 emitidos por cada reno. En conjunto, Papá Noel y sus renos emiten apróximadamente 47 kg de CO2 por km.

Teniendo en cuenta que los autobuses son uno de los medios de transporte más respetuosos con el medio ambiente, con tan solo 54 g de CO2 por km, Papá Noel debería replantearse su postura para con el medioambiente y coger el autobús. Sin duda alguna, la entrega de los regalos se alargaría un poco a una velocidad media de 112 km/h, pero evitaría así una gran catástrofe medioambiental. Para ser precisos, en autobús tardaría 364 años o, dicho de otro modo, 14,5 generaciones (entendiendo cada generación como un periodo de 25 años), en repartir todos los regalos.

Si Papá Noel se decidiese finalmente por el autobús, podría ahorrar 16 millones de toneladas de CO2. La misma cantidad de CO2 emitida por 411 millones de árboles de Navidad, que ocuparían una superficie (7.770 km2) equivalente a 13 veces la ciudad de Madrid. Por si esto fuera poco, si Papá Noel dejase a sus renos en casa ahorraría una cantidad de CO2 similar a la generada al producir 8.300 millones de kg del mejor café de Costa Rica – ¡Mucho más de lo que los duendes de CheckMyBus podrían llegar a beber!

Metodología

Para calcular la cantidad de CO2 que Papá Noel emitiría si viajase en autobús en vez de con sus renos, primero han multiplicado el número total de km necesarios para hacer un viaje alrededor del mundo (341 millones de kilómetros) por la cantidad de CO2 por km que emite cada reno al tirar de un trineo de 290 mil toneladas a 14 millones de kilómetros por hora. A continuación han multiplicado el número de km necesarios para realizar el viaje por la media de g CO2/km emitidos por los autobuses (54 g), para finalmente poder trabajar con la diferencia obtenida entre ambos resultados.

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