Los neandertales utilizaban la corteza de árboles y plantas para fabricar medicamentos semejantes a las aspirinas

Los investigadores han secuenciado el material genético del cálculo dental (sarro bacteriano calcificado) de fósiles de cuatro individuos del yacimiento belga de Spy y de El Sidrón, en Asturias. Los resultados son importantes porque "nos dan evidencias de aspectos que hasta ahora desconocíamos. Nos demuestran que nuestra visión de los neandertales era simplista y que está sesgada por lo poco que se conserva en el registro fósil", explica a Efe Carles Lalueza-Fox, investigador del IBE y coautor del trabajo.

Los análisis de esos cálculos dentales, han permitido confirmar la ingestión de determinados tipos de seta, piñones y algunas clases de musgo. Y aunque no se han detectado evidencias del consumo de carne, los resultados del estudio no significan que no fueran carnívoros. De hecho, lo más normal es que lo fueran, porque "los neandertales sabían aprovechar todo lo que estaba a su disposición, incluida la fauna", advierte el investigador. 

Tal vez por ese motivo, donde sí encontraron evidencias del consumo de carne fue en los neandertales de Bélgica, que vivían en estepas frías con megafauna (rinocerontes lanudos y muflones) mientras que los que ocupan la actual Asturias estaban en un entorno boscoso, más rico en vegetales. 

Sin embargo, uno de los aspectos más llamativos del estudio ha sido el hallazgo de evidencias de automedicación hallados en uno de los fósiles asturianos: "un individuo con un absceso dentario a causa de una infección en la raíz de un molar".

"Tenemos pruebas de que este neandertal se medicaba. Hemos descubierto que el sarro conservado en sus dientes contenía secuencias del patógeno Enterocytozoon bieneusi que, en humanos, provoca problemas gastrointestinales, además de un absceso dental. Dos problemas que debían producirle intensos dolores", sostiene el paleontólogo del MNCN y coautor del trabajo, Antonio Rosas

El sarro de este neandertal contenía restos de ADN del hongo de la penicilina, un antibiótico natural, y componentes de la corteza del sauce, que contiene ácido acetilsalicílico, el principio activo de las aspirinas. "Es bonito tener esta información nueva porque nos da una imagen más sofisticada de estos humanos, más cercana a la realidad y alejada de los estereotipos simplistas que teníamos producto del registro fósil disponible y limitado a piedras y huesos", destaca Lalueza-Fox.



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